La historia de una de las primeras niñas apadrinadas por World Vision

 

La primera niña apadrinada por World Vision, hace casi 60 años en Corea, ahora es una mujer de 70 años, casada y pediatra retirada que aún recuerda como en 1951, ella y sus hermanas conocieron a Bob Pierce –fundador de World Vision Internacional- y ese hecho cambio sus vidas para siempre.

“Gracias a su ayuda, ahora soy lo que soy”, dice Eung-soon Kim, quien con sus hermanas y su madre se vio obligada a desplazarse a Corea del Norte después de que asesinaran a su padre y justo unos meses después de que comenzará la guerra de Corea.

World Vision, que hacía poco había comenzado a ayudar a los niños de Corea que se encontraban en orfanatos, la apadrinó con una donación mensual de 25 euros, que le permitió a toda la familia tener una vida digna y un futuro. Eung-soon Kim pudo estudiar medicina y sus dos hermanas trabajaron como maestras de educación primaria.

60 años después de esta historia, World Vision sigue ayudando y apadrinando niños que, como en su momento Eung-soon Kim, se encuentran en situación de pobreza y vulnerabilidad.