Centros Seguros para Niños en Irak

Centros Seguros para Niños en Irak

Cuando Asim, de ocho años, se unió por primera vez a los Centros Seguros para Niños gestionados por World Vision en Irak era distante y agresivo, ahora le gusta jugar con otros niños y aprender nuevas cosas.

El 3 de agosto de 2014, Asim, de 8 años, huyó de su casa en Shingal con su familia. Ahora, casi 4 años después, sigue viviendo en una tienda de campaña con su padre, madrastra, dos hermanas y tres hermanos en el campamento de desplazados internos Berseve One en la Región de Kurdistán de Irak.

Asim tenía un historial agresivo: pelear y golpear a sus hermanos y otros niños. Estaba aislado y no estaba dispuesto a hablar ni a mezclarse con nadie. Su madre sentía que este comportamiento se debía a la violencia que había vivido, la falta de acceso de sus hijos a la educación y un entorno seguro. Desde que el conflicto estalló, el estrés del desplazamiento de la familia afectó a toda la familia y Asim se volvió aún más agresivo y aislado.

En el momento que llegó al campamento de desplazados, Asim entró a formar parte de uno de nuestros Centros Seguros para Niños, y desde el principio el personal notó estos problemas de comportamiento, así como su desorden general. A Asim no le importaba la higiene o su apariencia, otros niños evitaban acercársele. El personal descubrió que Asim tenía una autoestima muy baja y, de hecho, el mismo sentía que no valía para nada. Cuando intentábamos comunicarnos con Asim y lo involucrábamos en actividades de aprendizaje, prefería mantenerse alejado.

Tras semanas trabajando con él, descubrimos que Asim solo buscaba un refugio más seguro que la carpa que compartía con su familia en el campo de desplazados internos. Estaba evitando su hogar ya que no se sentía seguro allí.

Al enterarse de esto, el personal comenzó a hacer un mayor seguimiento hacia Asim, alentándolo cuando demostraba conductas y actitudes positivas. Asim, que buscaba amor y cuidado, gradualmente comenzó a disfrutar de la atención y la amabilidad. Esto impactó positivamente en su comportamiento:

"Ahora siento que tengo un hogar", Asim, 8 años

Asim se involucró más en juegos y actividades en el centro, y comenzó a comunicarse positivamente con los niños y el personal. Entendió que al tener una actitud más constructiva, las personas a su alrededor respondían positivamente. En cuanto a su educación, también ha aprendido algunas habilidades básicas que no sabía antes, como sostener un bolígrafo y dibujar.

Como parte de nuestro trabajo, también nos hemos reunido con el padre de Asim y su madrastra para identificar maneras de hacer que el entorno de Asim sea más seguro y tenga mayor apoyo. La madre de Asim decidió participar en la formación para padres que incluye temas de apoyo psicosocial, disciplina positiva y manejo del estrés.

Hoy Asim está feliz, se siente apreciado por su actitud positiva y ha ganado dignidad y autoestima. Ha forjado relaciones muy sólidas con los niños y el personal, está usando el pensamiento crítico y se está portando bien. Pasa mucho tiempo en el centro y participa en todas las actividades, incluso si no es su horario de clase programado.