El espíritu de la humanidad

El espíritu de la humanidad

Escrito por Himaloy Joseph Mree, departamento de comunicación de World Vision Bangladesh.

En el pasado año y medio, como comunicador, he sido desplegado en varias emergencias como inundaciones, ciclones y deslizamientos de tierra, pudiendo conocer a muchos afectados. Pero esta es mi primera experiencia en una crisis prolongada, algo nuevo y diferente. Cuando me enteré de mi envío a las áreas de respuesta a la crisis de refugiados de Myanmar-Bangladesh, mi mente se llenó de múltiples pensamientos. Los miembros de mi familia estaban preocupados, pero respetaron mi decisión de ir porque me eligieron a mí en concreto para esta misión. Y la misión significaba compartir con el mundo las historias de aquellos que dejaron todo atrás, sus hogares y posesiones, y huyeron de su patria para salvar sus vidas. Era una responsabilidad que tomé para poder respaldarles.

La mañana del 17 de septiembre, muy temprano, viajamos a los campamentos de refugiados. Al entrar en Kutupalong, en Cox’s Bazar, miré por la ventana y vi a personas de distintas edades caminando para llegar a un campamento de refugiados, algunos exhaustos y descansando en la carretera.

Comencé a vislumbrar su situación cuando vino a llamar a mi puerta Osman, de 7 años, que me llevó a su tienda improvisada y que, como cualquier niño amistoso, me presentó a sus padres. Apenas tenían nada: sin comida, agua y luchando con condiciones de saneamiento deficientes.

Mientras cogía notas y me trasladaba a otras partes del campamento, tuve que cruzar un gran desagüe rebosante de agua de lluvia para llegar al otro lado. Cuando estaba a punto de vadear a través de las corrientes rápidas, vi un brazo estirado. Era un refugiado que estaba en el campamento huyendo de la violencia en su país de origen, pero que aquí estaba sacando el agua que se había filtrado en su refugio. Él me ofreció ayuda, a pesar de que estaba luchando para proporcionar un refugio para su familia. Vi el espíritu de la humanidad representado en cómo me cogía. Saliendo de las aguas turbias, todo lo que podía hacer para corresponderles era llevarlos al campamento.

A medida que me involucraba más y más, el peso del calvario de estas personas ya no era un reportaje lejano leído en las noticias como un titular, y luego ignorado. Era real y me rompía el corazón. Desde que supe de la muerte del marido de Sahara durante la violencia que estalló a finales de agosto, que les obligaba a estar ahora viviendo en un pequeño espacio estrecho con su familia de seis, los 617.000 refugiados ya no eran un número para mí, sino caras. Sahara confió en mí lo suficiente como para compartir la pena de perder a su esposo conmigo: "Mi marido llamó a nuestro primer bebé 'Siddika'. Sólo un mes después de su nacimiento perdí a mi esposo, que fue asesinado durante la violencia que estalló en Myanmar." Y su casa fue atacada, aún ardiendo en llamas cuando escapó.

Una situación precaria

Miles de desplazados conforman ahora su patria, sin lugar a donde ir ni futuro que imaginar, sino solo centrarse en el ahora, "¿Cómo sobrevivir?". Los refugiados sin hogar y con hambre, alrededor de 617.000, de los cuales alrededor de 225.652 son niños, viven en campamentos sobrepoblados en refugios improvisados sin suficiente espacio para poner algo que les cubra, alimentos, agua y saneamiento. Un gran número de niños están cayendo enfermos debido a las pobres condiciones de higiene.

World Vision Bangladesh distribuye ayuda de socorro entre los refugiados de Myanmar después de completar la evaluación de las necesidades de las familias en los campamentos de refugiados de Jamtoli. Como parte de la respuesta de socorro de Myanmar y Bangladesh, en la primera distribución, se proporcionó a 498 familias de refugiados un kit de ayuda alimentaria. Cada kit de alivio consistió en 34 Kg de arroz, 4,5 kg de lentejas, medio kg de sal y un kg de azúcar. World Vision tiene como objetivo apoyar a 3.050 familias (15.475 personas) con kits de socorro para alimentos secos, en la primera fase de la respuesta de socorro. Queremos seguir avanzando y proporcionales ayuda más allá de la de emergencia. Y en este punto es cuando más solidaridad necesitamos.