"Empujé a mi hijo al matrimonio infantil por mantenerlo cerca de mí"

"Empujé a mi hijo al matrimonio infantil por mantenerlo cerca de mí"

Bocaranga, en el noroeste de la República Centroafricana, fue invadido por grupos armados en septiembre de 2017. Esta situación ha provocado una vulnerabilidad generalizada y una gran cantidad de necesidades humanitarias, especialmente porque los civiles han sido blanco directo de los grupos armados a través de la tributación ilegal, el saqueo de bienes, la destrucción de hogares y granjas, y la violencia directa (incluida la violencia sexual). 

La aldea de Moundi, situada a 20 km de Bocaranga, experimentó muchos casos de niños separados y no acompañados. Desde el comienzo de la crisis en 2013, cinco ONG humanitarias internacionales (World Vision es una de ellas) operaron en esta subprefectura de alrededor de 40.000 habitantes.

A él le gustaría dejar el pueblo donde mataron a su hermano

Sadrack es uno de los chicos jóvenes que se perdió la escuela debido al conflicto en el que perdió a su hermano. El niño, que no puede superar el asesinato de su hermano, tuvo más dificultades y decidió abandonar la aldea de Moundi. "Mi hermano fue quien apoyó a la familia. No puedo soportar su ausencia", dice, "pero mi madre me aconsejó que me casara en lugar de abandonar el pueblo". "Alegó que debería casarme y tener hijos porque mi hermano que falleció nunca tuvo hijos en vida." cuenta Sadrack.

De hecho, Marie, de 42 años, la madre de Sadrack confirmó: "La razón por la que quería que se casara temprano no era exactamente para tener hijos sino para mantenerlo cerca de mí, ya que se perdió la escuela y quería seguir a sus amigos fuera del país. Entonces, para mí, al casarse, puedo hacer que sea responsable. Tenía miedo de perderlo como su hermano." Marie eligió a Cécile, de 11 años de edad, para su hijo Sadrack y los alojó.

La joven pareja fue formada por nuestro personal de alimentos

En marzo de 2017, mientras el personal de alimentos de World Vision se dirigía a los beneficiarios para la distribución de semillas, Sadrack vino y se presentó como cabeza de familia. ¡Nos resultó increíble!" No, estamos aquí para identificar solo a los adultos como cabeza de familia", dijo el líder del equipo de World Vision. Para dar fe, la madre de Sadrack intervino e intentó explicar que él es el verdadero jefe de su familia ya que está casado.

Cuando el equipo regresó, informaron el incidente al Coordinador de Protección Infantil. Al siguiente lunes, el equipo de Protección se desplegó en el campo para monitorizar el incidente y hablar con los padres de Sadrack. Sensibilizaron tanto al padre como a la madre de Sadrack y estuvieron de acuerdo con el enfoque y se comprometieron a separar a la joven pareja. La niña regresó con su familia con la promesa de que llegaría el momento y podría acomodarse de nuevo con Sadrack. Aceptaron el acuerdo de World Vision.

La madre de Sadrack sigue apoyando a la familia de su hijastra

Un año después, World Vision regresó a Moundi para monitorizar la situación y se reunió con la madre de Sadrack. "Cada mes, le doy a la familia de mi hijastra cosas como azúcar, sal y crema corporal para mi hijastra. Le digo a su familia que continúe cuidándola." dice orgullosa la madre de Sadrack sonriendo.

Ahora no estay dispuesta a casarme. Quiero regresar a la escuela.

Sadrack es uno de los jóvenes que están trabajando en el proyecto Cash for Work (Dinero por trabajo) liderado por World Vision en la aldea de Moundi. "Al final de este proyecto, guardaré una parte de mi dinero. Tal vez me registre el próximo curso en la escuela.", cuenta Sadrack. "Si no, estoy dispuesto a irme a las aldeas o países vecinos a buscar trabajo, ya que aquí los salarios no son buenos", dijo nuevamente Sadrack, quien ha decicido ahorrar dinero y parece decidido acomodarse con Cecile.

Aunque sigan siendo novios, Sadrack se comprometió a seguir los consejos de World Vision y esperar hasta que tenga edad para contraer matrimonio.