La crisis de refugiados Myanmar-Bangladesh se recrudece

La crisis de refugiados Myanmar-Bangladesh se recrudece

Casi medio millón de niños vulnerables y sus familias que viven en los campamentos de refugiados más densamente poblados del mundo en Cox's Bazar, Bangladesh, necesitan protección inmediata ante las inundaciones, deslizamientos de tierra, destrucción y enfermedades. La situación es insostenible y necesitan nuestra ayuda. 

Aquí, una zona en la que las familias que lo han perdido todo luchan por sobreviri día a día, se pronostican más de 2,5 metros de lluvia de junio a agosto, casi tres veces más que el promedio anual de precipitaciones del Reino Unido, por poner un ejemplo. Las fuertes lluvias tempranas ya han empezado a azotar los campamentos. La semana pasada, las tormentas dañaron o destruyeron cientos de refugios, lso más frágiles hechos de plástico, y provocaron deslizamientos de tierra.

La situación en el sureste de Bangladesh sigue siendo la crisis de refugiados de más rápido crecimiento en el mundo, y afecta a casi 1 millón de personas, la mayoría de las cuales se identifican como rohingyas, de Myanmar. La mayoría de la población afectada por la violencia en el pasado en el estado de Rakine ahora reside como refugiados en Bangladesh.

World Vision sigue de cerca esta situación e inmediatamente fortalecerá y ampliará sus ya extensas operaciones en los campamentos de Cox's Bazar para ayudar a los refugiados a prepararse para la inminente temporada del monzón. Se estima que el 80% de la población total de refugiados depende casi por completo de la asistencia humanitaria para satisfacer las necesidades básicas. Casi el 55% de los refugiados son niños menores de 18 años y más del 17 por ciento de los 200,000 hogares de los campamentos están encabezados por mujeres.

La densidad extremadamente alta de los campamentos y asentamientos de refugiados, junto con las malas condiciones sanitarias y de higiene, aumenta el riesgo de brotes de enfermedades, como el cólera y la diarrea aguda. Se espera que este riesgo, especialmente para los niños, aumente significativamente durante la inminente temporada del monzón.

En esencia, esta crisis de refugiados es una crisis extremadamente grave por el contexto y la situación de las familias. La protección infantil frente a distintas formas de violencia y la violencia de género son cuestiones importantes. La falta de acceso a oportunidades de sustento para los refugiados, especialmente las mujeres, agrava el riesgo de tensiones comunitarias y aumenta los mecanismos negativos para hacer frente, como la trata de personas, el matrimonio precoz, el trabajo sexual y el trabajo infantil.

Desde septiembre de 2017, la respuesta de World Vision a la Crisis de Refugiados Myanmar-Bangladesh ha beneficiado aproximadamente a 178.100 refugiados. Nuestro trabajo seguirá centrado en los niños, ampliando nuestro trabajo en protección (incluida la protección de la infancia), seguridad alimentaria, nutrición, refugio, asistencia con artículos no alimentarios y programas de agua, saneamiento e higiene, así como coordinación y gestión de campamentos.