Parvati: cuando ya no aceptas el matrimonio infantil

Parvati lucha contra el matrimonio infantil

Parvati ya no cree que el destino no se pueda cambiar. Nació en una familia pobre, es la más pequeña de nueve hermanos y es de un pueblo llamado Udayapur, tan remoto que tardas al menos siete horas en llegar a la parada de autobús más cercana. El matrimonio infantil era lo normal es su pueblo, incluyendo a su hermana más mayor que se casó con 15 años y que ahora tiene una hija de su edad.

Ella escapó por muy poco del matrimonio infantil. Cuando tenía 17, llegó una propuesta para la hermana anterior a ella, pero lo rechazó porque quiso seguir estudiando, así que se la ofrecieron a Parvati. También lo rechazó, pero la casamentera se negó a irse sin una niña para la familia del chico y continuó insistiendo. Ser miembro del Club de Jóvenes que World Vision creó en el Comité de Desarrollo del Pueblo en 2004, ayudó a que ella aprendiera que el matrimonio infantil es ilegal porque las niñas no tienen madurez suficiente para casarse antes de los 18 años. No fue fácil convencer a sus padres y a la familia del chico, pero Parvati no se dio por vencida y buscó el apoyo del Comité de Protección y Promoción de Niños de la Aldea (CPPNA), un comité que World Vision también ayudó a formar. Finalmente los adultos no tuvieron más remedio que ceder.

Una vida dedicada a la protección de la infancia

Desde entonces, ha decidido hacer todo lo que pueda para evitar que otra persona pase por lo que ella ha tenido que pasar. Ayudó a detener el matrimonio de Januka, una niña de su colegio que tenía 14 años cuando la comprometieron con un hombre de 23. “Cuando me enteré de su caso, inmediatamente volví a sentir lo que yo sentí cuando intentaron obligarme a casarme, y supe que tenía que hacer algo”, dice.  El CPPNA la ayudó a detenerlo.

Por desgracia, la situación en casa es dura. Sus padres ya han entrado en los sesenta y dependen del ganado que crían en casa, lo cual apenas es suficiente para los gastos diarios, y mucho menos para cualquier cosa extra. Parvati, trabajando en trabajos temporales, logró completar su educación secundaria. Tiempo después vio un puesto vacante en Hurendek Nepal, una ONG que trabaja en Udayapur, y envió su CV. Ahora, Hurendek Nepal es socia de World Vision para ayudar a implementar sistemas de protección infantil más fuertes en Udayapur, y Parvati es una movilizadora social activa que trabaja en su comunidad. Su hermana Kamala nos comenta: "Aunque me casé a una edad temprana, estoy feliz de que Parvati haya podido hacer algo con su vida. Cuando hablo con otras mujeres aquí, aprecian sus esfuerzos por intentar traer el cambio. Estoy orgullosa de ella.”

Parvati puede ser joven, pero eso no le impide lughar por una comunidad libre del matrimonio infantil. "El matrimonio infantil, iniciado por padres y parientes, se ha reducido sustancialmente aquí debido a la mayor conciencia tras realizar actividades como orientaciones, juegos callejeros, diálogos, etc. El mayor desafío ahora es la fuga", nos asegura.

Mirándola ahora, ella se erige como un ejemplo de asociación continua con World Vision, primero como miembro de un Club de Jóvenes estable, y ahora como colaboradora de la ONG que trabaja junto a World Vision.

Datos demoledores

Según UNICEF, Asia del Sur tiene la mayor prevalencia de matrimonios infantiles en el mundo, con aproximadamente 1 de cada 2 niñas casadas antes de los 18 años. El informe indica que Nepal tiene el tercer índice más alto de matrimonio infantil en Asia, después de Bangladesh e India.

Para abordar esta cuestión y reducir el matrimonio infantil en Nepal, World Vision International Nepal (WVIN) y la Asociación de Radios Comunitarias de Nepal (ACORAB), han lanzado conjuntamente una campaña de cinco años en Katmandú:  "Se necesita a todo Nepal para acabar con el matrimonio infantil".