"Restavek" o cuando la acogida se transforma en trabajo infantil

"Restavek" o cuando la acogida se transforma en trabajo infantil

La violencia contra la infancia, incluido el trabajo infantil, es cameleónica y sabe mimetizarse entre lo cotidiano para pasar desapercibida; sin embargo, sus efectos son siempre perniciosos y priva a los niños y las niñas de sus derechos fundamentales. Restavek es el nombre en creole utilizado en Haití para denominar a los niños y las niñas que “Restent avec”, o “se quedan con” una familia que los acoge. Datos del Instituto Haitiano de la Infancia (IHE, por sus siglas en francés) señalan que el 24% de los menores entre 5 y 17 años que permanecen con otros familiares, o en otro hogar, lo hacen debido a  los problemas económicos en el suyo, el 16% por problemas sociales, y otro 16% debido a la muerte de uno o ambos padres.

Únicamente 6 de cada 10 niños y niñas trabajadores domésticos tienen a ambos padres vivos (en contraste con el 85% de los niños no trabajadores), el 27% ha perdido a alguno de sus progenitores, mientras que 11% son huérfanos. Cuando son enviados por sus padres a otro hogar, el 20% dice tener contacto diario con ellos, un 37% dice que semanalmente, mientras que un 15% ha perdido todo contacto con papá y mamá.  Cuanto más pequeños, más esporádico o inexistente es el contacto con los padres. La situación de estos niños y niñas no solo relata la historia de  sus pequeños cuerpos cansados, sino que habla también de corazones tristes y desarraigados.

No es ayudar, es trabajo infantil

En principio, recibir a un niño o una niña, que puede ser pariente o no, parece una noble intención, pero detrás de esta fachada también subsiste un sistema que enrola a los niños en el trabajo infantil dedicado a la realización de tareas domésticas. La probabilidad de que un niño sea trasladado a vivir a otro hogar es el doble en las zonas urbanas (32%), que en las zonas rurales (16%).

De acuerdo con el censo del IHE, la mitad de los restavek, un nombre que es también estigma, realizan tareas domésticas tales como la recolección y transporte de agua al hogar, la limpieza de la casa, lavar platos, hacer recados y preparar el fuego para la cocción de los alimentos. Su incorporación en el desarrollo de tareas domésticas como parte de su proceso de socialización parecería normal; no obstante, el censo señala que 17% de los niños trabajadores domésticos trabaja cinco horas o más al día, versus el 7% de otros niños. Por otra parte, uno de cada cuatro de ellos debe realizar tareas en horarios nocturnos, después de las ocho de la noche, o antes de las seis de la mañana. Los niños asumen tareas agrícolas y de cuidado y atención de los animales, mientras que a las niñas le son atribuidas tareas del ámbito doméstico.

Además de dedicar largas y extenuantes jornadas, los menores trabajadores domésticos son privados de derechos fundamentales. En el acceso a la educación, las niñas en esta situación tienen el doble de probabilidades de no ser matriculadas en la escuela (44%) frente a los varones (22%). Y cuando de salud se trata, si se enferman, son enviados en menor medida al centro de salud que otros niños. Su enfermedad, en muchas ocasiones, se considera algo leve, algo que puede tratarse directamente en la casa.

Esta semana se celebra la IV Conferencia sobre el Trabajo Infantil en Argentina, donde se abordan los motivos y se plantean soluciones. World Vision desarrolla proyectos para la eliminación de la violencia contra la infancia en más de 25 países del mundo y en 30 más hace el seguimiento de los sistemas de fortalecimiento y protección que aseguren el bienestar y la tutela de los derechos de los niños y las niñas. Pero todavía queda mucho que recorrer para su completa erradicación.

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aseguren el bienestar y tutela de los derechos de los niños y niñas

Por Mishelle Mitchell Bernard, Directora Regional Senior de Public Engagement de World Vision Latinoamérica.