Huir por unas horas de la realidad en el campo de Zaatari - Jordania

Huir por unas horas de la realidad en el campo de Zaatari - Jordania

El campo de fútbol de Zaatari es un espacio en el que los niños y  jóvenes sirios refugiados recuperan parte de su salud física y mental y forman nuevos vínculos, que son esenciales para darles un sentido de pertenencia.

El Campo de Zaatari es un área de tierra, que abarca más de 5 km cuadrados y alberga a 80.000 personas. Obada  tiene 15 años y lleva 5 viviendo en el campamento, una tercera parte de su vida, por lo que  le resulta difícil recordar cómo era su día a día en su país de origen, Siria.

Lo peor de la vida en el campamento de refugiados, según Obada, es cuando el campo de fútbol está cerrado y esto ocurre cuando llueve, cuando la tierra se convierte en barro. "El fútbol es divertido. Me emociona", dice. También es el deporte que le permitió hacer amigos en el campamento, como Yousef, de 16 años. "Nos hemos hecho como hermanos ", die Obada.

Yousef, que también lleva cinco años viviendo en Zaatari  y tiene pocos recuerdos de su vida en Siria, se siente de la misma manera. Vivir en una comunidad rodeado de alambre de púas es todo lo que tienen. Pero en ese perímetro vallado se encuentra un campo de fútbol que les traslada a otra realidad. "Espero que Siria llegue a la copa del mundo en cuatro años", dice Obada. "Casi lo logramos este año".