Desde las primeras horas de la escalada, World Vision ha llegado a más de 57.000 personas, entre ellas a más de 20.000 niños y niñas, con mantas, comidas calientes, kits de higiene familiar y colchones, entre otros suministros. Sin embargo, se prevé que las necesidades humanitarias sigan aumentando en los próximos días, ya que es probable que miles de niños y niñas necesiten apoyo psicosocial y servicios de protección.
Heidi Diedrich, directora nacional de World Vision en Líbano, dijo:
«Cada vez que las familias se ven obligadas a huir, la infancia pierde la poca estabilidad que le queda. Dejan atrás sus hogares, sus escuelas y su sensación de seguridad. Necesitan urgentemente apoyo psicosocial, protección y espacios seguros donde puedan empezar a sentirse niños y niñas de nuevo».
«Si la situación sigue agravándose, miles de niños y niñas más podrían verse desplazados en los próximos días. Instamos a todas las partes en conflicto a que reduzcan la tensión y trabajen en pro de una paz duradera. La infancia del Líbano ya ha soportado años de crisis, no debería verse obligada a enfrentarse una vez más al desplazamiento, el hambre, el miedo y el trauma».
«El apoyo inmediato de la comunidad internacional es esencial para garantizar que las organizaciones humanitarias como World Vision puedan responder rápidamente y a gran escala a las crecientes necesidades de las familias desplazadas».
Therese Boulos, directora de Programas de World Vision en Líbano y responsable de la Respuesta en Bekaa-Baalbek Hermel, dijo:
«En los refugios, lo que más me impacta es la situación de los niños y niñas. Muchos siguen tratando de comprender por qué tuvieron que abandonar sus hogares tan repentinamente. Algunos llegan con frío y agotados, aferrándose con fuerza a sus padres al entrar en un lugar que les resulta completamente desconocido. En esos momentos, se ve a madres y padres haciendo todo lo posible por consolar a sus hijos, envolviéndolos en mantas, manteniéndolos cerca e intentando darles una sensación de seguridad mientras todo a su alrededor parece incierto».
Fares Samaha, responsable de Respuesta de World Vision en el sur del Líbano, dijo:
«Durante los últimos cuatro días sobre el terreno, he sido testigo de la extraordinaria fortaleza de las familias desplazadas. Personas que hace solo unos días tenían hogares, rutinas y vidas normales ahora pasan las noches en el frío y la oscuridad con sus hijos, aferrándose a la esperanza».
Nota para editores:
-
World Vision lleva más de 50 años presente en el Líbano, prestando asistencia humanitaria vital y llevando a cabo programas de desarrollo a largo plazo para niños, niñas y familias vulnerables. La organización colabora con socios locales para proporcionar ayuda alimentaria de emergencia, apoyo educativo, protección infantil, agua potable, atención sanitaria y servicios psicosociales en algunas de las comunidades más frágiles y afectadas por la crisis del país.
- Para obtener más información, material audiovisual o una entrevista, comuníquese con: