Cientos de miles de familias siguen luchando por reconstruir sus vidas un año después del devastador terremoto de 7,7 grados que sacudió Myanmar (el 28 de marzo de 2025) y que causó la muerte de unas 3.800 personas.
Durante el último año, World Vision y sus socios locales han proporcionado ayuda alimentaria, atención sanitaria, educación para los niños y niñas cuyo aprendizaje se vio interrumpido, apoyo psicosocial y de salud mental, instalaciones de agua y saneamiento como pozos entubados, depósitos de agua y letrinas, y apoyo para la recuperación de ingresos. Hasta la fecha, World Vision ha llegado a más de 500.000 personas, entre ellas 194.748 niños y niñas.