La organización ha atendido ya a 14.991 personas
Madrid, a 7 de julio de 2026: Las fuertes lluvias de los últimos días han empeorado considerablemente las condiciones de las familias desplazadas que viven en tiendas de campaña y asentamientos improvisados, exponiéndolas a riesgos adicionales para su salud y su seguridad. Los hospitales y centros de salud siguen desbordados, tras haber atendido a 12.841 pacientes.
Ayer se reanudaron las clases en las zonas no afectadas, mientras continúan las evaluaciones de las infraestructuras y las operaciones humanitarias en las comunidades más gravemente dañadas.
Desde el inicio de la emergencia, World Vision ha prestado ayuda a 14.991 personas, que representan 4.306 hogares, mediante la distribución de cestas de alimentos, kits de higiene y agua, kits recreativos y actividades de protección infantil en La Guaira, Caracas y Miranda. La red «Esperanza Sin Fronteras», formada por más de 2.000 voluntarios de comunidades religiosas, ha sido fundamental para ampliar rápidamente la respuesta y llegar a las comunidades más vulnerables.
Antecedentes y contexto:
La emergencia provocada por el terremoto en Venezuela entra hoy en su decimotercer día, y las últimas cifras oficiales del Gobierno venezolano confirman 3.342 fallecidos, 16.740 heridos y 157 personas desaparecidas oficialmente. Además, más de 61.000 personas siguen sin ser localizadas a través de los sistemas de localización de familiares, un indicador independiente del recuento oficial de personas desaparecidas que se espera que disminuya a medida que se restablezcan las comunicaciones.
La Guaira sigue siendo el estado más afectado, aunque ya se han registrado repercusiones relacionadas con el terremoto en al menos siete estados. A nivel nacional, 58.870 edificios han sufrido daños.
La ONG World Vision está preocupada por las repercusiones a medio y largo plazo
- Rápido deterioro de las condiciones de salud pública en las comunidades afectadas, incluyendo infestaciones de roedores y acumulación de residuos debido a la falta de servicios de agua, electricidad y gas.
- Creciente vulnerabilidad psicosocial entre los niños y niñas desplazados que viven en refugios y asentamientos informales.
- Riesgo elevado de brotes de enfermedades asociados al agua no potable, el hacinamiento y el deterioro de las condiciones de saneamiento.
- Pérdidas económicas estimadas entre el 2 % y el 10 % del PIB, según las estimaciones de Cáritas, lo que amenaza directamente los medios de vida de las familias más afectadas.
- Interrupción continuada de la educación de la infancia en los estados más afectados, donde es necesario evaluar la infraestructura escolar antes de que las clases puedan reanudarse de forma segura.
«La solidaridad está marcando una verdadera diferencia en Venezuela. Gracias a la dedicación de nuestro personal, voluntarios, iglesias y socios, estamos llegando a miles de personas afectadas por esta catástrofe. Sin embargo, la magnitud de esta emergencia requiere un apoyo sostenido. Seguimos comprometidos a garantizar que cada niño y niña y cada familia puedan encontrar protección, esperanza y oportunidades para reconstruir sus vidas con dignidad», dice Peter Gape, director nacional de World Vision Colombia y Venezuela.
Nota para editores:
- Para obtener más información, material audiovisual o una entrevista, comuníquese con:
Blanca Ariño: Relaciones con los Medios
Número de teléfono: 639 85 60 33
Eloisa Molina: Directora de Comunicación
Tfno: 672 09 33 25