El apadrinamiento de Felisa ha cambiado su vida

Felisa ha pasado de niña apadrinada a abogada

Felisa Ramos Valencia, de 28 años, sabe la importancia de tener un sueño, tener personas para apoyar esas aspiraciones y retribuir una vez que el sueño se haya cumplido. El apadrinamiento cambió su vida. 

Cuando Felisa era niña, su sueño de ir a la universidad la llevó a desafiar las expectativas tradicionales de las niñas de su comunidad y cambiar la perspectiva de educación de sus propios padres. 

El apadrinamiento cambió su vida. 

"Para una mujer estudiar en este tiempo era básicamente algo que nunca se había escuchado. Y existía el mito de que las mujeres solo podían ir a la escuela hasta el quinto grado y eso era todo ", dice Felisa, que ahora es abogada. "Soy la primera niña que se graduó de secundaria en mi escuela, en mi comunidad".

Como niña apadrinada en el área de Soracachi, Bolivia, Felisa recibió útiles escolares y apoyo para continuar su educación. Además el personal de World Vision le enseñó cómo hablar con sus padres sobre sus aspiraciones.

"Después de la ayuda que recibí, tuve la capacidad de convencer a mis padres de que podía seguir estudiando", dice.

Solo obtener educación no era suficiente; ella quería convertirse en un líder de la comunidad. Como estudiante de secundaria, Felisa se ofreció como voluntaria de salud de World Vision, enseñando a las personas en su comunidad mejores prácticas de salud y sanidad. Y mientras asistía a la universidad, ella organizó a mujeres locales para ser una voz en su municipio local.

Con el apoyo de sus padres y una nueva perspectiva sobre la importancia de la educación, Felisa obtuvo un título de licenciatura en derecho. Al graduarse, se fue a trabajar para World Vision, la organización que la ayudó a cumplir su sueño de una educación superior. Desde 2012, ha sido trabajadora del Proyecto Contra el Tráfico de Niños y Adolescentes. Un programa que lucha por los derechos de los niños y crea conciencia contra el tráfico.

"Ahora [mis padres] están orgullosos porque soy una profesional", dice ella.

El trabajo de Felisa

Felisa lidera los talleres enseñando a los niños apadrinados pasos prácticos para protegerse contra el tráfico. Los niños aprendieron si un extraño se acerca a ellos, deberían decir "no", correr y buscar ayuda; decirle a alguien en quien confíes; e informar a la persona a un funcionario de la ciudad.

Además de los consejos de prevención del tráfico, también alentó a los niños a escribir historias sobre sus vidas.

"Agradecemos a Dios por tener a World Vision aquí en esta comunidad porque es una bendición. Como niña apadrinada en el pasado, me siento muy, muy orgullosa de haber formado parte", dice Felisa. "Ahora trabajo en World Vision para devolver lo que he recibido. Constantemente les digo a mis estudiantes que tienen que, como yo, tener un sueño y nunca abandonar ese sueño", dice ella.