Los lugares más generosos del mundo en imágenes

Los lugares más generosos del mundo en imágenes

¡La generosidad brilla cuando se comparte! Cuando nuestros escritores y fotógrafos viajan, visitan algunos de los lugares más generosos del mundo. Son recibidos con hospitalidad, pero también llegan a ser testigos de la generosidad transmitida a otros. Estos son solo algunos ejemplos de personas que hemos conocido y cuyos actos de generosidad han cambiado la vida de otras personas.

Armenia

En Armenia, las familias siempre ofrecen comida y café a los visitantes. Es cultural, y la gente jamás se plantearía no hacerlo, sin importar lo que en ese momento estén afrontando. Así que nuestro personal de Armenia se aseguró de decirles a las familias que, aunque un equipo de bloggers los visitaría, no esperarían este tipo de hospitalidad. Solo querían escuchar sus historias.

A pesar de que Anoush, una viuda con un hijo adolescente, escuchó el mismo mensaje, ella insistió en ir a la tienda y comprar no solo café y azúcar, sino también las tazas para servir al grupo. En esa visita, Anoush nos enseñó a todos una lección sobre la hospitalidad del corazón.

Camboya

¿Qué diferencia puede hacer un acto de generosidad? En el caso de Srey Neang, de 14 años, significa la oportunidad de un futuro mejor. Ella solía vivir en las calles de Phnom Penh con su madre, enferma de VIH.

Cuando asistieron a algunas de las formaciones nocturnas de World Vision, nuestro personal ayudó a la madre de Srey Neang a involucrar a la niña en un programa de aprendices en un salón de belleza. Para los padres que viven y trabajan en las calles, este es un dilema difícil. Necesitan desesperadamente la ayuda de todos sus hijos para ayudar a ganar dinero. Fue muy reconfortante que su madre se arriesgara para poder darle una oportunidad de un futuro mejor a su hija.

El dueño del salón de belleza, Srey Pich, también se arriesgó al contratar a una chica para formar. Pero esa oportunidad valió la pena: Srey Neang está aprendiendo mucho y ayudando con los clientes. Srey Neang, del equipo de World Vision, dice: "Me prestaron atención y se preocuparon mucho por mí". A veces, el pequeño acto de prestar atención puede ser el mayor acto de generosidad.

República Dominicana

La relación entre los padrinos y su niño o niña apadrinado a veces puede parecer distante y desconectada. Cuando el famoso autor y blogger Matthew Paul Turner tuvo la oportunidad de conocer a su niño apadrinado, Juan, en la República Dominicana, las emociones salieron a la superficie al final de la visita. Matthew y Juan se abrazaron y en su abrazo se reconocieron seis años de amabilidad y generosidad, y la ternura de tener a un ser querido en tus brazos se compartió sin necesidad de palabras.

Guatemala

Lejos de la ciudad de Guatemala, en una comunidad rural, suenan los dulces sonidos de una orquesta infantil. Todos los sábados, puedes encontrar a Gustavo (en la foto de arriba, a la izquierda) enseñando violín y viola a los niños en la escuela de música de World Vision.

"Les enseño lo que aprendí, lo que continúo aprendiendo, y también les animo a buscar oportunidades para luchar por sus sueños, que puedan lograrlos", dice Gustavo.

Como niño apadrinado, Gustavo llegó a ser parte de la orquesta de niños de World Vision. Una vez que estuvo allí, nunca miró atrás. "No estoy seguro si fue la música la que me encontró o si encontré la música, pero no podía esperar a que llegara el sábado para poder ir a las clases de música. Era un lugar donde podíamos ser libres y en paz ", recuerda.

Practica todos los días de cuatro a seis horas. Martin, quien dirige la orquesta, fue su mentor, y ahora Gustavo transmite todo lo que le enseñó a sus propios alumnos, sobre la música y la vida. ¿Y quién sabe si algunos de sus alumnos será también mentor?

India

La niña apadrinada Arti Yadav (centro), de dieciséis años, pasa unos días cada semana jugando, enseñando técnicas de lavado de manos y dando clases particulares a los niños y niñas que viven en el basurero de su comunidad. En su propia vida, lucha contra el acoso de los hombres, respira la densa contaminación del aire urbano y lucha por romper las expectativas culturales que favorecen a los niños sobre las niñas en busca de oportunidades educativas.

Arti tiene todos los motivos para cuidar de sí misma, pero no lo hace.

Ella elige ir a un vecindario más peligroso, caminar sobre cristales rotos, y darle su tiempo a niños que viven en mayor pobreza que ella.

Ruanda

Los bigotes de leche adquieren un significado especial en el Tare Milk Collection Center de Ruanda. World Vision ayudó a construir las instalaciones y capacitar al personal como un lugar para que los agricultores llevaran leche sabiendo que obtendrán un precio justo. Tiempo después, el personal comenzó a observar que había un gran número de niños y niñas desnutridos en el centro, y vio la oportunidad de contribuir con la comunidad además de apoyar los objetivos de bienestar infantil de World Vision.

Chantal Mugirase, que trabaja como cajera en el Milk Collection Center, se enfrentó al hambre cuando crecía. Ahora ella supervisa el programa de alimentación.

Emmanuel (izquierda) es un huérfano que se muda de casa en casa para buscar refugio. El personal se asegura de que el niño de 12 años sea parte del programa de alimentación. Desde que ha estado recibiendo leche, se han dado cuenta de que está más involucrado con otros niños en la comunidad además de estar físicamente más saludable.

Chantal dice: "Estoy muy segura de que estos niños estarán bien y que crecerán. Crecerán además con este tipo de ayuda en el corazón. También podrán ayudar a otros". Por lo tanto, la amabilidad y el apoyo continuarán extendiéndose.

Estados Unidos

James Dawson es un conductor de autobús escolar que se ofreció como voluntario para evacuar a las personas en su autobús escolar ante la llegada del huracán Matthew.

Inicialmente, el plan era que conduciría el autobús lleno de evacuados sin transporte seguro, a un refugio en Valdosta, Georgia. Luego volvería y recogería a más.

Sin embargo, antes de que pudiera regresar a su casa, recibió una llamada diciéndole que se quedara en Valdosta, en el refugio, porque era ya muy peligroso volver. No llevaba consigo nada: ni comida, ni ropa. Se había convertido él mismo en evacuado. Pero James no estaba preocupado, y siguió ayudando en el refugio.

 

En esta temporada de fiestas, tu generosidad puede iluminar el mundo. ¡Haz de tu hogar uno de los lugares más generosos!