Los niños sirios viven en medio de la crisis humanitaria más importante que se recuerda

Los niños sirios viven en medio de la crisis humanitaria más importante que se recuerda

El conflicto de Siria irrumpe, el 15 de marzo, en su  octavo año. Hasta esta fecha, seis millones de sirios han abandonado sus hogares en busca de sitios más seguros dentro de Siria, según la ONU y más de 5.5 millones han huido del país, la mitad de ellos niños. Ante esta situación, World Vision se hace una pregunta, hasta qué punto el estrés diario que sufren estos niños va a marcar  de forma irreversible su bienestar emocional y físico?

Para dar respuesta a esta cuestión la ONG  ha elaborado un informe después de hablar con más de 1.200 niños sirios, en Siria, Líbano y Jordania.

Los niños de Siria viven en medio de la crisis humanitaria más importante que se recuerda. Estamos fallando en proteger sus vidas, sus infancias y su futuro. Si bien su supervivencia es y debe ser la prioridad de todos, debemos ir más allá. Es un imperativo que puedan llevar una vida feliz, saludable y productiva después de abandonar Siria.

El informe de World Vision, “Más allá de la Supervivencia (Beyond Survival)” , ilustra cómo el conflicto ha alterado dramáticamente los entornos de vida de los niños y las estructuras sociales. Los niños nos explicaron que se habían mudado a nuevos lugares, vivido en espacios reducidos, asistido a diferentes escuelas o a quedarse sin escuela, y que perdieron  a familiares y amigos que una vez fueron parte de sus vidas.

La encuesta ha revelado que en Siria, el 50% de los niños han sufrido violencia doméstica. En el Líbano, el 39% y en Jordania el 15% de los niños encuestados hablaban de una disciplina violenta en el hogar. De los que asisten a la escuela en Siria, el 42% ha sido testigo de una disciplina violenta por parte de los maestros y otros miembros del personal de la escuela. La sobrepoblación habitacional es frecuente en los tres países, y más del 70% de los niños encuestados viven en esas condiciones. Estos niños tienen el doble de probabilidades de experimentar violencia en el hogar.

Estos son los lugares donde los niños deberían estar y sentirse más seguros. En cambio, los niños no solo están experimentando su propio estrés, sino que a menudo también soportan el peso del estrés familiar. De forma alarmante, encontramos que muchos niños consideran que estos "factores estresantes" son un aspecto normal de sus nuevas vidas.

El informe identifica áreas claras que los donantes y los gobiernos pueden priorizar ya que tendrán efectos duraderos en su futuro, y concluye que las inversiones políticas, programáticas y de financiación adecuadas limitarán las consecuencias de la violencia de Siria en las familias, especialmente en las niñas y niños que están llevando la peor parte de este conflicto.

Si bien su supervivencia es y debe ser la prioridad de todos, debemos ir más allá. Es un imperativo que puedan llevar una vida feliz, saludable y productiva después de abandonar Siria.

A pesar de todo a lo que se han enfrentado y se siguen enfrentando todos los días, los niños de Siria son una fuente de esperanza para el futuro del país. Pero existe el riesgo de que nunca se recuperen completamente de este conflicto. Estamos en un punto en el que debemos actuar ahora para interrumpir este legado.