Madre recién vacunada de la COVID-19 con su hijo en brazos.

Mujeres luchan contra las dudas sobre la vacuna

“La vacuna es segura. Nos protegerá a mis hijos y a mí de la COVID-19”, dice Joy Nimaya, una madre de tres hijos de 22 años y promotora de salud de Boma para el Proyecto CORE Group Polio de World Vision.

Los promotores son voluntarios comunitarios que actúan como puente entre la comunidad donde viven y el personal de campo del proyecto. Ayudan a abordar los problemas que resultan de las dudas sobre la vacuna contra la COVID-19 a través de la concientización y la educación.

Joy ha sido promotora durante dos años y proviene de un pequeño pueblo escasamente poblado donde la mayoría de las personas, y en particular las mujeres, no saben leer ni escribir.

Joy, promotora de salud de Boma y voluntaria de la comunidad, es la primera madre que amamanta en aprovechar la vacuna J&J en el condado de Maridi.
Joy, promotora de salud de Boma y voluntaria de la comunidad, es la primera madre que amamanta en aprovechar la vacuna J&J en el condado de Maridi.

Parte de su rutina diaria es realizar visitas casa por casa informando sobre la importancia de la vacunación para las mujeres y sus familias. Ella explica: “Discutimos sobre el coronavirus, los diferentes tipos de vacunas, la cantidad de dosis y la importancia de vacunarse”.

El pasado agosto de 2021, según los informes, muchas personas murieron en el condado de Maridi creando miedo entre la gente. “Existen muchos mitos y conceptos erróneos sobre el virus y la vacuna. Alegan que la vacuna puede causar infertilidad particularmente en las mujeres, o puede convertir a las personas en zombis”, comparte.

Agrega: “Pero a medida que aumentaba el número de muertes, la gente se dio cuenta de que la pandemia es una amenaza real y que la vacuna podría salvarlos del efecto severo de la enfermedad”.

Para apoyar a sus compañeras, Joy usa su conciencia para educar a otros sobre la seguridad y protección de la vacuna COVID-19.
Para apoyar a sus compañeras, Joy usa su conciencia para educar a otros sobre la seguridad y protección de la vacuna COVID-19.

Cuando se introdujo la vacuna en Sudán del Sur, las mujeres embarazadas y lactantes no fueron objeto de vacunación. La pregunta más común que Joy abordó con frecuencia, fue por qué se excluyó a las madres embarazadas y lactantes.

"Existen muchos mitos y conceptos erróneos sobre el virus y la vacuna. Alegan que la vacuna puede causar infertilidad, particularmente en las mujeres, o puede convertir a las personas en zombis"

Ella dice: “A menudo, me preguntaban si estaba vacunada durante mis sesiones diarias. En ese momento, las madres lactantes no estaban incluidas”. Pero cuando esta directiva cambió, Joy se convirtió en la primera en recibir la vacuna.

Estaba más que feliz de mostrar su tarjeta de vacunación a otros miembros de su comunidad. “Me vacuné tan pronto como mis supervisores me dijeron que la vacuna está disponible para todas las personas mayores de 18 años y que es segura incluso para las madres lactantes y embarazadas”, agrega Joy.

Las mujeres observan las medidas de seguridad como lavarse las manos antes de hacer fila en el sitio de vacunación.
Las mujeres observan las medidas de seguridad como lavarse las manos antes de hacer fila en el sitio de vacunación.

El Ministerio de Salud informó que 156,939 personas (un 1,14 % de la población) recibieron todas las vacunas en Sudán del Sur con AstraZeneca o Johnson & Johnson. La proporción de mujeres vacunadas con Johnson & Johnson fue del 46,4 % en comparación con el 25,8 % de mujeres vacunadas con AstraZeneca en la primera y segunda fase de la introducción de la vacuna.

La baja aceptación de las vacunas de COVID-19 entre las mujeres en la primera y segunda fase de la vacunación en Sudán del Sur podría atribuirse a mitos y conceptos erróneos causados ​​por información inadecuada, particularmente entre las mujeres.

El suministr de vacunas en las fases uno y dos se había limitado la vacunación a solo 35 condados y 101 sitios de vacunación dirigidos principalmente a grupos de alto riesgo. Las mujeres que residen en las zonas rurales no recibieron información adecuada sobre la disponibilidad de vacunas.

Joy sirve como ejemplo para sus compañeras madres lactantes de que es seguro vacunarse.
Joy sirve como ejemplo para sus compañeras madres lactantes de que es seguro vacunarse.

Además, los horarios ocupados de las mujeres en los mercados y granjas dificultan que la mayoría de ellas viaje largas distancias para vacunarse.

El director adjunto del proyecto, el Dr. Rumbe Samuel, dice: "La información limitada sobre la seguridad de la vacuna para contrarrestar los mitos sobre los efectos de la vacuna en las mujeres y los conceptos erróneos durante las fases iniciales contribuyeron a la aceptación desproporcionadamente baja entre las mujeres".

Gracias a nuestros voluntarios, es posible llevar a cabo una campaña de vacunación de alcance más sólida dirigida por World Vision en asociación con el Ministerio de Salud y varios socios. 

Este trabajo de información garantiza una mayor participación, concienciación y aceptación de la vacuna en las zonas rurales de Sudán del Sur.

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