Stop ablación

¿QUÉ ES LA ABLACIÓN?

La ablación o Mutilación Genital Femenina (MGF) comprende todos los procedimientos que se realizar para la extirpación total o parcial de los genitales externos u otras intervenciones practicadas en los órganos genitales femeninos por motivos no terapéuticos o médicos.

Se trata de una práctica milenaria muy arraigada en diferentes etnias e identidades tribales que, según cifras de la Organización Mundial de la Salud, cada año se realiza a dos millones de niñas y adolescentes en 28 países, la mayoría de ellos africanos.

La ablación es una práctica que viola los derechos fundamentales de las niñas y las mujeres y que pone en grave riesgo su salud porque sus consecuencias van desde dolores abdominales, infecciones y problemas en el parto, hasta la muerte por desangramiento.

¿CUÁLES SON LOS MITOS QUE FUNDAMENTAN LA ABLACIÓN?

La práctica de la mutilación genital femenina se mantiene viva debido a una serie de mitos que varían según el país y la etnia. Algunas de esas falsas creencias sostienen que: si la niña no es circuncidada antes del casamiento, el marido morirá o la matrona que ayuda a la madre en el parto quedará ciega. También se cree erróneamente que la ablación asegura la fertilidad o previene el VIH.

La desinformación también fomenta que la ablación se mantenga vigente porque la mayoría de las comunidades que la practican no relacionan las consecuencias físicas que tiene en las mujeres (dolores, problemas en el parto) con la mutilación que sufrieron de pequeñas.

Desterrar las falsas creencias e informar sobre las consecuencias que la mutilación genital tiene en las mujeres es parte importante del trabajo de World Vision.

¿QUIÉNES REALIZAN LA ABLACIÓN?

Habitualmente, la ablación o mutilación genital femenina la realizan las matronas que suelen ser mujeres mayores sin conocimientos médicos.

Las herramientas que se utilizan para esta práctica son bisturís, hojas de afeitar, cuchillos y pequeños elementos cortantes, metálicos o de cristal, que las niñas suelen compartir habitualmente.

El entorno en el que se realiza la intervención es antihigiénico: puede ser sobre el piso de tierra o una piedra en la que se sienta la niña. Cuando se realiza en una habitación interior, la luz es muy poca, lo cual se combina con los problemas visuales de las mujeres mayores que habitualmente están a cargo de la intervención. La anestesia no siempre se usa.

ABLACIÓN Y MATRIMONIO INFANTIL

La mutilación genital femenina / ablación y el matrimonio infantil son dos de las prácticas tradicionales más perjudiciales y que afectan con mayor frecuencia a las mujeres y niñas hoy en día. Las devastadoras consecuencias que tienen para la salud, la educación y la igualdad de oportunidades las convierten en obstáculos significativos para el desarrollo. Cuando coexisten la ablación y el matrimonio infantil en un mismo contexto, estas consecuencias negativas son todavía más graves.

Si quieres saber más puedes leer este informe que explora estas relaciones analizando tanto los factores sociales que comparten estas prácticas y que a la vez las sustentan, como algunos de los lazos directos entre ellas. Enlace directo al informe

TESTIMONIOS

LA HISTORIA DE ESTHER

Empecé a ir a la escuela a los 8 años y la verdad es que me iba muy bien. Pero mis padres pensaban que la educación formal era una pérdida de tiempo. Cuando terminé 6º año, ellos me llevaron por la fuerza a ver a una comadrona para que me cortara. A hurtadillas, me fui a casa de mi abuela, pero mi padre me mandó a buscar. Al día siguiente vino un hombre y trajo las vacas para hacer el cambio y practicarme la ablación. Esa noche me fui de casa y dormí arriba de un árbol hasta el amanecer. Los cooperantes World Vision me rescataron. Logré terminar la escuela primaria y empecé la secundaria. Ahora mi sueño es ser ministra de educación, para luchar por el derecho a la educación de las niñas y contra la ablación genital femenina

En este enlace puedes leer más testimonios como el de Esther.

¿QUÉ CONSECUENCIAS TIENE ESTA PRÁCTICA PARA LA SALUD DE LAS MUJERES, A CORTO Y LARGO PLAZO?

El 83% de las mujeres que pasa por la ablación necesitan algún tipo de tratamiento farmacológico para aliviar los efectos que conlleva la práctica. Pero en muchas áreas donde se practica la mutilación genital femenina el acceso a la salud, la medicación y profesionales capacitados es limitado, por lo que muchas veces las mujeres y las niñas sufren en silencio y en soledad.

Las consecuencias dependen del tipo de operación, de si se ha realizado en las condiciones de esterilidad óptimas, de las habilidades de la persona que la realiza y del estado de salud de la niña cuando es mutilada.

Muchas veces, las familias no saben de las repercusiones negativas que puede tener la ablación, ya que las consecuencias son atribuidas a otras causas y no se discute sobre el tema en ningún ámbito, ni dentro ni fuera de la familia.

¿QUÉ PUEDES HACER TÚ?

- Apadrinar una niña para ofrecerle a ella y su familia la educación necesaria para entender que la ablación es una agresión que compromete el futuro de las niñas y en ningún caso las beneficia. Apadrina ahora

- Hacerte socio de protección infantil para invertir tus donaciones en contextos frágiles donde las niñas son especialmente vulnerables y tienen un alto riesgo de sufrir ablación. Hazte socio ahora

Tú puedes ayudar a que esta práctica se erradique.