Cambiamos la vida de 80 mil personas en S. del Sur con la formación por efectivo

World Vision está proporcionando a las familias de seis miembros el equivalente a 40€ en efectivo cada mes. Este dinero está haciendo maravillas, recuperando la esperanza para las personas que han vivido situaciones sin esperanza. "La gente se mataba entre ellos en mi pueblo y mi marido fue uno de los hombres que perdió la vida. Después de verlo muerto, cogí a Garang y a mi otro hijo y huí. Fue un viaje difícil y no estaba segura de si lo lograríamos, pero era el momento de ir en busca de seguridad.", dice Acheng, la madre de Garang, de 18 meses de edad. Huyó de su casa en Bor y llegó a Juba en una situación que ya era muy desesperada.

"El bebé estaba muy desnutrido por aquel entonces y ni siquiera estaba segura de si sobreviviría. No tenía comida ni leche para darle ", recuerda, hablando del dolor que sufrió. Pero la esperanza llegó. Acheng comenzó a asistir a un programa de formación por efectivo en la ciudad de Juba, ayudándola a ella, y a otros 1.080 beneficiarios en este proyecto local para superar la crisis de hambruna en Sudán del Sur.

La idea detrás de la iniciativa es simple: los beneficiarios reciben una pequeña cantidad de dinero en efectivo para alimentar a sus familias, mientras asisten a sesiones de formación vocacional y de toma de conciencia una vez por semana.

Susanna, una abuela que cuida dos de sus nietos huérfanos, también huyó de la violencia y encontró consuelo entre el grupo. "No había visto nada igual cuando me uní por primera vez: más de un centenar de mujeres se habían reunido para compartir experiencias y aprender nuevas habilidades".

En todo Sudán del Sur, World Vision proporciona a más de 80.000 personas efectivo cada mes. Gift Sibanda, especialista en formación por efectivo de World Vision en Sudán del Sur, dice que la cantidad que una familia de seis miembros recibe es de aproximadamente 40 euros. Con dinero en efectivo, "las familias tienen el poder de decidir el tipo de alimento que prefieren y da dignidad a las familias porque son capaces de gestionar este presupuesto por su cuenta. Dar dinero en efectivo tiene un efecto multiplicador. Las familias utilizan el dinero para comprar alimentos en su mercado local, contribuyendo así en pequeña medida a la economía local y al empleo.", explica Gift.

Y esto es así para Acheng y Susanna. Acheng utiliza el dinero para comprar comida, y eso ayuda a Garang a recuperarse de la desnutrición. "Garang terminanará sus suplementos nutricionales pronto, porque está mucho mejor", dice Acheng mientras ve a Garang devorar una bolsa de 'plumpy nut', una pasta nutritiva para dar a los niños con malnutrición.

Con la formación y el dinero, Acheng está decidida a iniciar un pequeño negocio. "El programa ha cambiado mi vida.", afirma. "Todavía es difícil que mi marido ya no esté con nosotros. Cuando mis hijos sean mayores les diré que la crisis se llevó a su padre y luego me aseguraré de que vayan a la escuela y tengan educación.", dice.

Mientras tanto, Susanna utiliza el dinero para asegurarse de que su nieto Sepit pueda ir a la escuela. "Siempre he tenido muchos planes para mis hijos y nietos, pero ahora estoy segura de que pueden llegar a hacerse realidad", dice. "Quiero verlos con buena salud, recibiendo una buena educación, quiero abrirles los ojos, ya que si tienen educación podrán ver muy lejos y traer el  cambio a nuestro país".

Rebecca y su hija, que también se benefician del programa.

World Vision continúa respondiendo a la crisis de hambruna que todavía persiste y que está causada por el conflicto de Sudán del Sur. Desde enero de 2017, se han alcanzado a más de un millón de personas a través de diversos programas de respuesta, como asistencia económica y alimentaria, programas de nutrición y servicios de agua potable, desinfección e higiene. Y queremos continuar ayudando a todos los que lo necesiten, pero no lo podemos hacer sin ti.

Artículo y fotos de Stefanie Glinski.