Empoderando a los propietarios de pequeñas empresas

Empoderando a los propietarios de pequeñas empresas

Phocas solía trabajar en los campos de otras personas para mantener a su familia de seis hijos. Vivían en un área remota de Ruanda que era propensa a deslizamientos de tierra durante la temporada de lluvias. Vivían en un pequeño refugio, no podía considerarse una casa.

"Empecé como el más pobre de los pobres", dice Phocas Bagiruwigize.

Su vida cambió cuando World Vision le pidió que trabajara en su comité de apadrinamiento. Este gesto llegó tras meses ayudando voluntariamente a cuidar niños apadrinados, huérfanos y niños vulnerables, la comunidad lo recomendó debido a su integridad y su amor por los niños de la comunidad.

World Vision lo entrenó en el cultivo de cebollas, coles y zanahorias como cultivos comerciales. Phocas comenzó a ganar dinero y compró parcelas de tierra para extender su granja. Su éxito empresarial le llevó a viajar al norte de Ruanda  para visitar a otros agricultores modelo. Alló conoció a un emprendedor de éxito que se había especializad en la cria de pollos.

"Agarré la idea", dice. Regresó a su casa, e hizo una presentación al personal de World Vision en su comunidad que decidió apoyar su idea y entregarle 100 pollitos. Crecieron rápido y pusieron muchos huevos. Con el dinero que ganó vendiendo huevos, compró una vaca. Ahora ha ampliado el negocio de la cría de aniamles para incluir 120 pollos, 3 vacas, 6 cabras y 8 conejos.

Entonces pudo dejar de trabajar en las granjas de otras personas por completo y dedicarse a su negocio.

En una de las formaciones de World Vision, Phocas aprendió sobre el biogás. Ahora sus hijos ya no tienen que salir a buscar por la noche maderas difíciles de encontrar para su vieja estufa de fuego. Mezclan estiércol de animales con agua y un digestor de biogás convierte los desechos animales en gas. Los restos del proceso dejan un rico fertilizante que puede usar en sus cultivos. El biogás también es mejor para el medio ambiente porque es libre de humo y no se talan árboles para ayudar a prevenir la erosión del suelo.

Pero cuando Phocas mira hacia atrás desde donde vino, siente una sensación de satisfacción. "Lentamente, lentamente, hoy soy una persona diferente. Ya no necesito depender de trabajar en los campos de las personas. En cambio, apoyo a otros ", dice.