Enfrentándose a las consecuencias del matrimonio infantil

Enfrentándose a las consecuencias del matrimonio infantil

"Podría haber tenido una carrera de éxito si no hubiera hecho esa elección equivocada. Es demasiado tarde y no puedo rebobinar el tiempo", dice Suchana * de 25 años de Jumla. Jumla es uno de los distritos menos desarrollados y más inaccesibles de Nepal. En la remota región de Karnali, aparte de los trabajadores extranjeros, los pocos visitantes de Jumla están aquí para practicar el senderismo. Es por la mañana temprano y el clima es un poco frío. Suchana está ocupada preparando a sus dos hijos, que están a punto de ir a la escuela con su uniforme azul brillante. Hoy, se queda en casa preparando el curry de arroz y patatas. También ha escogido un pepino verde y regordete de su jardín, y que corta en pequeños trozos. Mientras su marido trabaja en el ejército de Nepal en otro distrito, ella es la única responsable de administrar las tareas domésticas y criar a sus hijos. "Era amigo de mi hermano, me enamoré de él cuando tenía 15 años y me escapé con él. Yo era demasiado joven e ingenua, no lo pensé", dice. 

Sin tiempo para estudiar

"Estaba en el octavo grado en ese momento y después del matrimonio estaba tan ocupada con las tareas domésticas y cuidando a mis suegros que mi educación pasó a un segundo plano. Además, también tuve que ayudar a mi cuñado con su estudios.", recuerda."Nuestra sociedad aquí presiona a las mujeres para dar a luz a un niño inmediatamente después del matrimonio, de lo contrario se considera un mal presagio. He dado a luz a una niña en el segundo año de mi matrimonio lo que afectó a mi educación aún más. Sin embargo, pasé al noveno grado, aunque me costó 2 años más."

Suchana no pudo continuar sus estudios después. Aunque soñaba con estudiar más y trabajar en el sector de la salud, no podía seguir ese camino. Con el nacimiento de su segundo hijo, un niño, tiene que gastar toda su energía y tiempo en criar a sus dos hijos. "Es difícil criar dos hijos solos, mi suegra ha fallecido y mi suegro vive en una casa diferente con su otro hijo, y solo veo a mi esposo unas cuantas veces al año, en sus vacaciones. Esta es la realidad de mi vida ahora.", dice. "Si hubiera estudiado más, podría haber sido una enfermera, ¿quién sabe? Todavía quiero estudiar y seguir adelante en la vida, pero no sé cómo hacerlo. ¿Quién va a cuidar de mis hijos y de mi casa si voy a la universidad? Ojalá pudiera encontrar un camino. La salud de Suchana también se ha visto afectada por el embarazo precoz. De vez en cuando se enfrenta a un dolor de espalda severo. "Comenzó gradualmente después del embarazo, no estaba lista para tener un bebé, tenía apenas 16 años", lamenta.

Aunque la prevalencia del matrimonio infantil ha disminuido en todo el mundo, sigue siendo alta en muchos países. Nepal es uno de los diez países en el mundo con la tasa más alta de matrimonio de menores, seguido de Bangladesh y la India, que es el tercero más alto en Asia. Más de un tercio de las niñas de Nepal, el 37 %, se casan antes de los 18 años y el 10% antes de los 15 años (UNICEF, Estado Mundial de la Infancia, 2016).

El gobierno ha tomado algunas medidas para reducir el matrimonio infantil, haciéndolo ilegal en 1963. Sin embargo, la implementación y aplicación de políticas de protección necesitan ser fortalecidas. El matrimonio infantil se considera otra forma de violencia. Con la debida educación y concienciación de la sociedad, lo más probable es que Suchana no se hubiera precipitado a casarse, y habría seguido estudiando. Necesitamos a todo el mundo para acabar con la violencia contra la infancia.

*Su nombre ha sido cambiado para preservar su intimidad.