La universalidad de jugar

Niños refugiados en Níger

Después de un reciente viaje a un campo de refugiados en Níger, la Consejera Senior de Conflictos para la oficina de Reino Unido, Sarah Pickwick, refleja como nuestros Espacios Amigables para Niños les dan a los pequeños un sentido de normalidad, y les permiten ser niños de nuevo. 

Por Sarah Pickwick, Consejera Senior de Conflictos, Reino Unido.

Los juguetes favoritos son a menudo un tema de conversación de muchas familias en el Reino Unido. Sin embargo, lo que siempre me sorprende es que a veces los niños son felices con las cosas más simples y que les otorgan mucho placer, como papel o lápiz para escribir o dibujar, jugar fuera entre ellos, hacer construcciones con bloques, o libros de cuentos que escuchar.

Mientras camino en uno de nuestros Espacios Amigables para Niños en un campamento de refugiados en Níger, les hago a los niños preguntas sobre sus juguetes favoritos y actividades para hacer, y obtengo respuestas similares. Mientras me acerco, están ocupados afuera, con columpios y toboganes. Nuestra llegada al campamento proporciona una amplia distracción, y dentro de la carpa principal un niño me enseña, muy orgulloso, una casa que ha construido con bloques. Otro me explica cuánto le gusta dibujar coches. Las niñas me muestran la colección de libros de cuentos, a los cuales pueden acceder gracias a este proyecto. A estos pequeños les encanta hacer las mismas cosas que a los del Reino Unido.

Sin embargo, la diferencia es que estos niños nigerianos han tenido infancias sumamente interrumpidas, y a menudo se les ha negado el derecho a ser solo niños. Se unen a los millones de niños alrededor del mundo que han sido golpeados por los conflictos, el hambre y los desplazamientos. Hoy, más de 50 millones de niños en el mundo han sido desarraigados, y 28 millones expulsados de sus hogares por conflictos.

El asentamiento de refugiados Sayam Forage

Estamos en Diffa, una región que se ubica en la parte oriental de Níger. Abrió en 2014 y hospeda aproximadamente 9.600 refugiados de Níger, incluyendo 4.800 niños, los cuales han huido de la violencia en Níger provocada por Boko Haram, que comenzó en el año 2013.  Además de tener que huir de sus hogares por causa de la violencia, los líderes del campamento me cuentan cómo estas comunidades han tenido que hacer largos viajes a través de las fronteras para obtener seguridad. Estos menores pueden sentirse seguros en el asentamiento de refugiados, pero su rutina diaria es la de esperar: esperar para volver a casa, esperar en puntos donde hay agua, esperar para ver si hay suficiente comida y leña.

Aunque algunos fueron a la escuela, el Espacio Amigable para niños que World Vision provee desde 2015 lo sienten como un oasis de diversión al que pueden acceder, y una vez más, recuperar algo de lo que significa ser niño. Mientras que estos espacios proporcionan la oportunidad de jugar y ser creativos, los líderes del proyecto nos cuentan que también ayudan a desarrollar habilidades sociales, entender buenas prácticas de higiene, y conseguir que los niños vuelvan a una rutina de estudio. El personal nos cuenta la gran demanda que hay para estos espacios, pudiendo tener a veces hasta 150 niños a la vez, porque que nunca quieren rechazar a nadie. Como resultado, World Vision está en proceso de implementar un segundo Espacio Amigable para Niños comenzando con la formación del personal, que ya empezó la semana pasada.

A menudo intervenciones como estos Espacios para Niños no son una de las prioridades más altas cuando se responde a la inmediata emergencia de poblaciones desplazadas y, generalmente, no se ven como salvavidas.  Por eso reciben poca financiación por parte de la comunidad internacional, y es visto como algo que puede esperar, que no es una prioridad. Sin embargo nosotros, como World Vision, vemos estos espacios como un aspecto crucial en la respuesta a las necesidades de niños afectados por el conflicto, que habilita a estos pequeños a obtener, una vez más, un sentido de normalidad después de tanta turbulencia. Les permite sentir placer por pequeñas cosas como jugar, dibujar y leer, y a entender su derecho a ser niño, tanto como cualquier otro en el mundo, incluido el Reino Unido. 

En la región del lago Chad, la crisis que está ocurriendo, causada por desplazamientos, conflictos, falta de comida y enfermedades, ha dado como resultado alrededor de 11 millones de personas en necesidad de asistencia humanitaria. Los desplazamientos afectan a niños desproporcionadamente- del total de 2.4 millones  de personas desplazadas, 68% son menores de 18 años. Necesitamos tu colaboración para seguir asistiéndoles.