Las charlas con niños y niñas sobre el periodo son importantes

Las charlas con niños y niñas sobre el periodo son importantes

World Vision es consciente de los desafíos a los que se enfrentan las niñas y las mujeres en Papua Nueva Guinea, y que les impiden manejar su menstruación de manera efectiva. Los conceptos erróneos y las creencias culturales que rodean la menstruación pueden tener un efecto en su participación en la escuela y el trabajo, y pueden tener un impacto negativo en su salud y desarrollo, incluida la autoestima. A través del "Proyecto de Agua y Vida Sana" en Hanuabada Village, World Vision está haciendo de la gestión de la higiene menstrual un componente importante de su programa de Agua, Saneamiento e Higiene (WASH) en Port Moresby. 

Para abordar la desinformación sobre la menstruación entre niñas y niños, y promover buenas prácticas de higiene menstrual, World Vision ha realizado recientemente una Orientación de Gestión de la Higiene Menstrual en la Escuela Primaria Hagara, donde Valerie, de 13 años, va a la escuela.

“Menstruación” no es una palabra sucia. Pero para chicas como Valerie, esa palabra solo se habla entre susurros entre ella y su abuela. "Cuando tuve mi primera menstruación, tenía miedo. No quería moverme y me quedé en la casa.", nos cuenta. Asiste a clase en una de las escuelas primarias urbanas de Port Moresby. Le gusta mucho escribir historias y obtiene buenas calificaciones en inglés, que es su materia favorita, y sueña con convertirse en abogada algún día. Su madre falleció cuando tenía solo 10 años. Ahora vive con su abuela y otros familiares después de que su padre se volvió a casar.

 A pesar de ser un proceso biológico normal, la menstruación sigue siendo un tema tabú en Papúa Nueva Guinea y no se habla abiertamente, especialmente en presencia de niños y hombres. Esto contribuye a la pobreza o falta de conocimiento básico de la menstruación y cómo manejarlo entre mujeres y niñas. Al no estar preparadas para su primer sangrado menstrual, las adolescentes como Valerie dependen de parientes mujeres mayores, que no están bien informadas, para recibir apoyo y consejo. Además, el deficiente acceso a productos de higiene sanitaria asequibles obliga a algunas niñas a utilizar materiales caseros, que a menudo son ineficaces para evitar fugas.

Las creencias y prácticas tradicionales, que ven la menstruación como "sucia", o las personas que la consideran "enferma", a menudo imponen restricciones innecesarias a las mujeres y las niñas, como no ir a trabajar o ir a la escuela, no preparar o tocar alimentos, etc. Tales restricciones tienen también impacto en la autoestima y el bienestar de las mujeres y niñas, ya que pueden verse a sí mismas como "sucias" o "enfermas" cada vez que tienen su periodo. "Cuando tengo mi menstruación, no puedo preparar comida. Así que le tengo que decir a mi abuela cuándo estoy menstruando. Y no puedo jugar ni hacer nada, simplemente me siento y observo.", dice Valerie.

La información cambia vidas y rompe tabúes

En septiembre de 2017, un equipo de promoción de la salud de World Vision visitó su escuela y realizó un taller para orientar a las niñas y niños, incluidos sus maestros, sobre la menstruación y cómo cuidar su cuerpo y mantenerse saludables. Las sesiones separaron a los niños de las niñas para que ellas se sintieran cómodas compartiendo sus experiencias sin temor a ser molestados por los niños.

"Cuando World Vision se dio cuenta, nos dijeron que estaba bien compartir nuestros pensamientos y sentimientos. Así que la mayoría de nosotros salimos y compartimos nuestras experiencias, nuestros problemas y lo que hicimos la primera vez que tuvimos nuestro período.", cuenta Valerie. "Mi abuela me enseñó un poco sobre la menstruación. Pero aprendí mucho de World Vision. Aprendí la razón por la cual tenemos nuestro período, cómo lavarme las manos, mantenerme saludable y cómo deshacerme de mi basura.", compartió.

"Después de la actividad de sensibilización, tengo más confianza. Ahora puedo decirles a las otras chicas que no han tenido su período que no tengan miedo de tenerlo. También es bueno que los niños aprendan sobre eso, así que cuando crezcan y tengan hijas, podrán enseñarles qué hacer. ", sonrie radiante.

Los programas de Agua, Saneamiento e Higiene (WASH) son fundamentales no solo para la salud de los niños y niñas, sino para su mejora psicológica y la ruptura de tabúes. Si quieres ser parte de este proyecto y muchos más, apadrina o hazte socio.