Mitos comunes sobre la lactancia materna en situaciones de emergencia

Mitos comunes sobre la lactancia materna en situaciones de emergencia

Muchas personas han escuchado que la lactancia es difícil, especialmente en situaciones de emergencia. Algunas de estas preocupaciones se basan en la experiencia y algunas son creencias profundas pero erróneas.

Aquí hay algunos mitos comunes y la información para ayudar a resolverlos:

MITO 1: Las madres con malnutrición no pueden amamantar

Una madre con deficiencia nutricional puede amamantar a su hijo en prácticamente todos los casos. Sin embargo, se le debe proporcionar alimentos y líquidos adicionales para reconstruir sus propias reservas de nutrientes y se le debe alentar a amamantar al bebé con mucha frecuencia. La desnutrición moderada tiene poco o ningún efecto en la producción de leche. La producción de leche solo se reducirá si la madre si sufre malnutrición severa; en ese caso la mujer necesitaría alimentación inmediata y comida extra mientras continúa amamantando. "Alimente a la madre y deje que alimente al bebé" es el enfoque clave. Es más seguro, más fácil y menos costoso darle más alimentos a la madre que exponer al bebé a los riesgos asociados con los sucedáneos de la leche materna.

MITO 2: El estrés impide que las madres produzcan leche

El estrés no previene la producción de leche ni "seca" la leche, pero puede ralentizar la liberación de leche de los senos. Esto puede provocar que los bebés sean "quisquillosos" cuando amamantan. Las madres y los trabajadores humanitarios pueden pensar que no hay suficiente leche materna. La lactancia frecuente ayudará a la madre y al bebé a superar esto y garantizar que el bebé reciba suficiente. Además, la lactancia materna produce hormonas que tienen un efecto calmante en la madre y el bebé, lo que puede ser útil en esta situación.

MITO 3: La madre cree que no está produciendo suficiente leche para alimentar a su bebé

Una madre produce suficiente leche para alimentar a su bebé si amamanta con frecuencia y durante el tiempo que el bebé quiera. Sus pechos pueden parecer blandos y "vacíos", pero están produciendo leche.

MITO 4: Los bebés con enfermedades diarreicas necesitan agua o té

La leche materna contiene aproximadamente 90% de agua. La lactancia materna exclusiva proporciona toda el agua, la nutrición y la inmunología que un bebé necesita, sin riesgo de contaminación. Alimentar a un niño con agua puede introducir bacterias que causan enfermedades y otros contaminantes, especialmente si el agua segura es escasa o no está disponible. Es solo en el caso de diarrea severa que los bebés pueden necesitar líquidos de rehidratación además de la leche materna.

MITO 5: Las madres no pueden reanudar la lactancia una vez que la lactancia se ha detenido

Las mujeres que han amamantado en el pasado o cuya producción de leche materna ha disminuido pueden amamantar de nuevo. El aumento del contacto piel con piel y el acceso frecuente a los senos ayuda a aumentar la producción de leche y permite a las madres reanudar la lactancia materna completa, lo que puede ser crítico para los bebés durante las emergencias. La ayuda experta y el estímulo para la madre también son importantes. Puede ser más fácil para una madre relactar cuando un bebé tiene menos de seis meses de edad, pero los bebés previamente amamantados de hasta 12 meses también pueden comenzar a amamantar nuevamente.

World Vision promueve la lactancia materna en todos los proyectos de educación materno infantil, en los todos los países en los que estamos presentes.