Ocho datos sobre la epidemia de malaria en Burundi

Ocho datos sobre la epidemia de malaria en Burundi

Solo en 2017, se registraron 6,4 millones de casos de malaria en Burundi:

1. Se han reportado casi el doble de casos que la población total del país: desde 2015, se han registrado más de 19,7 millones de casos de malaria en Burundi. Con una población de 11.5 millones, esto quiere decir que casi todos los burundeses la contrajeron dos veces en los últimos dos años. 

2. Algunas áreas son peores que otras: en el este y el norte de Burundi, donde la epidemia es más grave, las personas contraen la malaria varias veces al año.

3. Diciembre y enero generalmente muestran el mayor número de casos de malaria:

El agua estancada de la temporada de lluvias de septiembre a noviembre deja un amplio terreno para los mosquitos portadores de malaria. Históricamente, los mosquitos son más activos entre diciembre y enero, cuando se han reportado el mayor número de casos de malaria.

4. Los niños y niñas son los más vulnerables a la infección y constituyen la mayoría de los casos de Burundi:

En una clínica en Karuzi, el 90 por ciento de todos los casos de malaria reportados en un mes fueron de niños. En noviembre de 2017, los gemelos recién nacidos Bukuru y Butoyi nacieron en Karusi, casi inmediatamente después de que a su madre le diagnosticaran malaria. La madre de los gemelos, Petrina, teme que los niños también estén infectados.

5. El aumento de la malaria en Burundi es causado por numerosos factores:

El cambio climático, la densidad de población, las prácticas agrícolas cambiantes, la inseguridad alimentaria y la falta de conocimientos y medidas para prevenir la malaria contribuyen a la propagación de la enfermedad.

6. La malaria acompañada de desnutrición pone a los niños en doble peligro:

2.6 millones de personas en Burundi no tendrán suficientes alimentos para comer antes de fin de año, dice la Clasificación de la Fase de Seguridad Alimentaria Integrada: un organismo mundial que prevé una crisis alimentaria. Cuando los niños no tienen suficiente comida para comer, sus cuerpos son más débiles, haciéndolos más susceptibles a las enfermedades.

7. La malaria es prevenible:

Las mosquiteras y las casas rociadas con insecticidas de larga duración son formas seguras y comprobadas para prevenir la malaria. World Vision ha proporcionado 58.000 mosquiteras a las familias en las áreas del proyecto de World Vision en Burundi, y ha rociado las casas de 1.1 millones de personas.

8. La malaria es tratable:

Cogida a tiempo, la malaria puede ser tratada con solo tres pastillas, una cada día. World Vision capacita a voluntarios de la comunidad en salud para evaluar la malaria y tratar casos moderados. En total, se han formado a más de 1.500 voluntarios, que han tratado 89.000 casos. Los medicamentos para el tratamiento de la malaria también se han proporcionado a los centros de salud de todo el país.

La prevención es fundamental. Ayúdanos a evitar un sufrimiento innecesario a los niños y niñas de Burundi.