Resumen del juicio a Mohammad El Halabi

Como señalamos en nuestros comunicados anteriormente publicados, cuando Mohammad El Halabi fue acusado públicamente en agosto de 2016, suspendimos nuestro trabajo en Gaza, porque las supuestas acciones van completamente en contra de nuestros valores y misión. Anunciamos que examinaríamos cualquier prueba de tales acusaciones, tomaríamos medidas rápidas y decisivas en caso de que fueran ciertas, y encargamos una investigación forense externa independiente, en cooperación con nuestros gobiernos donantes.

Hemos seguido de cerca el largo juicio de Mohammad. Muchos de nuestros empleados han participado como testigos, y nuestro personal, a menudo junto a representantes de otras organizaciones, ha estado presente como observador en todas las sesiones públicas del juicio. Después de cinco años de juicio, que ahora ha concluido mientras esperamos el veredicto, no hemos visto nada que nos haga cuestionar nuestra conclusión de que Mohammad es inocente de todos los cargos. Además, Mohammad afirma tan firmemente su inocencia que ha rechazado sistemáticamente cualquier acuerdo de culpabilidad, incluso cuando las sentencias ofrecidas, según se informa, lo habrían puesto en libertad a estas alturas.

Este proceso ha tenido un efecto dramático y negativo sobre los niños y sus familias en Gaza, incluida la propia familia de Mohammad. Esperamos y oramos para que se resuelva pronto y de forma justa con una absolución.

Nos comprometemos a seguir actuando con transparencia, manteniéndonos fieles a nuestra fe y de acuerdo con los principios humanitarios de neutralidad, imparcialidad, independencia y humanidad, garantizando que la ayuda llegue a los niños necesitados de Gaza y de todo el mundo. Durante 70 años, nuestros donantes, padrinos y madrinas han confiado en World Vision para apoyar a los niños y niñas más desfavorecidos y garantizar que sus donaciones se inviertan de forma inteligente y eficaz en los países en los que trabajamos. Nos comprometemos a mantener esa confianza.

World Vision es una ONG cristiana de desarrollo, ayuda humanitaria y promoción de la justicia, que trabaja con las comunidades más desfavorecidas para luchar contra la pobreza y conseguir un desarrollo sostenible.Nuestra presencia en 100 países implica que podemos responder rápidamente a las emergencias, los conflictos y los desastres naturales. Vivimos y trabajamos junto a los niños, sus familias y comunidades para ayudar a cambiar el mundo en el que viven para siempre.

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