La segunda oleada mortal de COVID-19

Oleadas mortales

1,56 millones de personas corren el riesgo de morir en una segunda oleada más letal de COVID-19 si los gobiernos no hacen todo lo posible para preparar y proteger a la población a nivel mundial. Así lo explicamos en nuestro nuevo informe Aftershocks: Deadly Waves (Réplicas: Oleadas mortales).

“Las niñas y los niños no pueden esperar mucho más. Tenemos que responder donde los niños y las familias son más vulnerables a las réplicas de la COVID-19, y está claro que debemos reforzar el apoyo en los países con sistemas de salud más débiles. Esto es crucial si queremos proteger a todos en todos los lugares. Las fronteras no se pueden cerrar indefinidamente y el virus no distingue entre nacionalidad o nivel de riqueza”, afirma Andrew Morley, Presidente y Director Ejecutivo de World Vision International.

Si el virus continúa prosperando en países frágiles, representará una amenaza perpetua para la salud y la economía tanto para las personas más pobres como para las más ricas del mundo, según el nuevo informe de World Vision. El informe también advierte que, al igual que en los países afectados por enfermedades como el SIDA o el ébola, muchos más países pobres necesitarán inevitablemente grandes inversiones para abordar las consecuencias sociales y económicas de la COVID-19.

La COVID-19 representa un peligro para los niños

“Nuestros informes han resaltado el actual y evidente peligro que representa para los niños y las niñas la COVID-19: violencia, impactos secundarios en la salud, pérdida devastadora de ingresos familiares y otros muchos más. Todos ellos amenazan los derechos de los niños a desarrollar sus capacidades. Nuestra última investigación arroja un mensaje claro: la gente quiere que los gobiernos miren por encima de sus propios intereses nacionales y se aseguren de que se atiende a los más vulnerables del mundo. Los que están en el poder deben actuar y pensar como líderes mundiales”, dice Morley.

Los gobiernos deben invertir en pruebas y rastreos sólidos que sirvan para evitar bloqueos prolongados, que pueden ser perjudiciales en los países ricos e imposibles en los países más pobres.  Todos los países y contextos, en particular los más frágiles, deben de estar equipados con los recursos adecuados para garantizar que las vacunas, cuando estén disponibles, se puedan distribuir de manera segura, para todos. 

Desde World Vision instamos a todos los donantes a financiar por completo el llamamiento de 10.300 millones de dólares de la ONU para proteger a las personas que se encuentran en contextos frágiles y afectados por conflictos, un llamamiento que, el 12 de agosto, solo contaba con un 20,4% de financiación.

“Los ciudadanos han declarado claramente que los gobiernos donantes deben hacer todo lo posible para proteger a los niños más vulnerables del mundo y evitar una segunda ola de crisis en todas partes. No es demasiado tarde para prevenir esto”, concluye Morley.

 

Con tu colaboración, estaremos con estos niños ahora y en los meses y años venideros, ayudando a protegerlos a ellos y su futuro. La respuesta global de emergencia COVID-19 de World Vision se dirige a limitar la propagación del virus, fortalecer los sistemas de salud y apoyar a los trabajadores de la salud, y reducir el impacto de COVID-19 en 72 millones de personas vulnerables, incluidos 36 millones de niños. Únete a nosotros.