Celebrar un gol es una victoria para las mujeres en Sudán del Sur

Celebrar un gol es  una victoria para el empoderamiento de las mujeres en Sudán del Sur
Para las niñas de este país la adolescencia a menudo se pierde pasando de la niñez a la vida de una mujer adulta. Sudán del Sur  tiene una de las tasas más bajas de inscripción de niñas en la escuela secundaria, y solo el 8% puede terminar su educación. Más de la mitad de todas las niñas se casarán antes de los 18 años.

Dina es miembro de un equipo de fútbol femenino, apoyado por World Vision, que está rompiendo los estereotipos de género.  Acaba de anotar un gol, el primero del partido, y hay mucho que celebrar pues no se trata de un simple gol, es una victoria para el empoderamiento de las mujeres en Sudán del Sur.

Dina no tiene que mirar más que a su propia madre para entender el por qué de esta alegría. Magline tenía solo 13 años cuando la obligaron a casarse: Sus padres murieron cuando ella tenía cuatro años y fue dejada al cuidado de parientes; en su tercera menstruación decidieron que era momento de casarla.  "No me permitieron escapar. Me sentí muy triste en ese momento. Solo años después, cuando mi marido se fue y nos abandonó, volví a ser feliz", dice Magline.

Magline y su esposo tuvieron cinco hijos, tres niñas y dos niños. "Decidí que mis hijos irían a la escuela. No quiero que sean como yo; me siento como si estuviese ciega, sin poder  leer ni escribir", agrega Magline. La opción de no buscar el matrimonio aún parece un espejismo que pocos se atreven a mencionar.

En el equipo de fútbol, ​​las chicas muestran a su comunidad y a sí mismas que son poderosas.

Es esta confianza por parte de las niñas y adolescentes el primer paso que se requiere para enfrentarse a la continua discriminación de género, y para creer que el cambio es posible.

Pero a través del equipo de fútbol las niñas aprenden muchas cosas más. Estos espacios se aprovechan para hablar con ellas sobre cómo identificar, informar y responder al abuso o las amenazas de matrimonio precoz. El equipo también crea un sentido de conexión y permite el aliento entre pares. Las chicas se reúnen para apoyarse unas a otras, dentro y fuera del campo. Dina, y sus compañeras de equipo, continúan estudiando, gracias en gran parte al apoyo de sus padres y al compromiso de World Vision para ayudar a las niñas a comprender su valor y la importancia de la educación para su futuro.

"Siento que el fútbol me ha hecho más fuerte y más feliz” afirma Dina.