El horror que viven los niños que trabajan en las minas

El horror que viven los niños que trabajan en las minas

Desde World Vision hemos publicado un nuevo informe llamado “Los niños mineros hablan” en el que denunciamos los horrores que padecen a diario los niños que trabajan en las minas de República Democrática del Congo. En este informe, los niños que son explotados en minas ilegales nos cuentan de las lesiones que sufren, la mala salud que padecen y el trabajo pesado al que son sometidos.

La minería es una de las peores formas de trabajo infantil. Los niños mineros usan sus manos y herramientas para recoger la materia prima y extraer el metal. El trabajo pesado puede causar daños permanentes en los huesos y los músculos de un niño en crecimiento. Los minerales extraídos son peligrosos y la exposición al uranio y mercurio pueden tener efectos profundos en su salud. Además, los niños pueden caer en los pozos, quedarse atrapados o heridos por el derrumbe de túneles o morir ahogados.

La vida a la que se enfrentan más de 50 niños en las minas de cobre y cobalto en RDC es sucia, peligrosa y degradante.

 

El trabajo en las minas roba a los niños la infancia a la que tienen derecho:

- “El objetivo de este informe es oír de primera mano de los niños por qué trabajan en las minas y qué significa esto para su salud física, mental, emocional," nos explica Bob Kisulya, Director de World Vision en RDC. "Este estudio nos ayuda a saber qué puede hacer el gobierno y la comunidad internacional para apoyar a estas familias y encontrar soluciones contra el trabajo infantil en la minería”.

- "Desde que trabajo aquí tengo problemas con mi piel, dolores en el cuerpo, y picor en los ojos", nos cuenta Jean, un niño de ocho años de edad, quien trabaja junto a su madre en la mina.

- "Yo tengo que recoger los bloques de color verde para mi madre pero de mayor quiero ser un sastre", dijo Dorcas, un niño de seis años de edad, que trabaja en las minas de cobre y cobalto ayudando a su madre y a sus seis hermanos.