Rescatar la infancia de las niñas afganas

Rescatar la infancia de las niñas afganas

Mientras que en otros países en desarrollo las adolescentes exploran y disfrutan de la vida, en Afganistán, el 57% de las niñas se casan antes de los 19 años, cerca del 40% están casadas entre 10 y 13 años, el 32% a los 14 años y 27% a los 15 años (FNUAP, 2016).

La discriminación contra las niñas es generalizada en este país. Se les priva de sus derechos básicos como la educación, el juego y el simple hecho de ser un niño. En su lugar, demasiadas de ellas son casadas ​​por razones económicas, como el pago de la deuda, como objetos ofrecidos para resolver disputas, o para ganar el favor de alguien importante. También son regaladas por los padres a aquellos que demandan tenerlas para escapar de la retribución si se resisten a hacerlo.

La ONU ha informado que el 12% de las niñas menores de edad son obligadas a casarse cada año en Afganistán. Según la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán (AIHRC), la pobreza, las costumbres nocivas y las prácticas tradicionales, la inseguridad y la cultura de la impunidad son las principales razones para aumentar las tasas de matrimonios forzados y menores de edad en Afganistán.

En un informe de 2013 de Human Rights Watch se afirma que el riesgo de violencia doméstica se agrava especialmente en los casos de matrimonio de niños. El caso de Sahar Gul, una chica afgana casada por la fuerza en 2011 a los 13 o 14 años de edad, recibió la atención del mundo entero cuando saltó la noticia que sus suegros fueron condenados por golpearla y torturarla después de que ella se resistió a ser forzada a la prostitución. El caso volvió a las noticias cuando un tribunal echó hacia atrás su sentencia de diez años de condena para quedar reducida a apenas un año.

Según el informe, de acuerdo con Global Rights, las niñas afganas que se casaban jóvenes eran más propensas a sufrir violencia que las niñas y mujeres de más edad y las que afirmaron estar en matrimonios forzados informaron casi el doble de violencia física y sexual que las no fueron forzadas. Un estudio realizado en Afganistán estimó que anualmente más de 2.000 mujeres y niñas intentan suicidarse prendiéndose fuego, principalmente por una combinación de matrimonios precoces y violencia.

A través de la campaña 'Se necesita un mundo para poner fin a la violencia infantil' pretendemos abordar el matrimonio forzado y el matrimonio infantil para permitir que estas niñas disfruten su infancia, pero también tengan la oportunidad de ir a la escuela para ayudarlas a prepararse para un futuro mejor.

Trabajar con niños, especialmente las niñas no es nuevo para World Vision en Afganistán. A través de nuestros proyectos enfocados en los niños hemos logrado avances significativos en la educación infantil y el apoyo psicosocial desde el 2001. Sin embargo, a pesar de estos éxitos, las cosas siguen siendo extremadamente difíciles para muchísimas chicas en este país, particularmente en las áreas remotas de Afganistán donde trabajamos desde World Vision.

Continuaremos con nuestros mismos objetivos, pero también aumentaremos nuestros esfuerzos para asegurar que las niñas tengan la oportunidad de ser una niña. La clave de nuestro éxito será expandir nuestras alianzas con líderes religiosos ya que tienen posiciones muy influyentes en la sociedad, haciéndolas clave para cambiar las normas sociales como el matrimonio infantil temprano y forzado.

Se necesitará un mundo para poner fin a la violencia infantil.