5 razones por las que invertimos en educación temprana para los niños refugiados

5 razones por las que invertimos en educación temprana para los niños refugiados

De lunes a viernes más de 13.000 niños marchan a los centros de educación temprana que World Vision tiene dentro de los asentamientos de refugiados en el norte de Uganda, para sonreír por primera vez en el día. Aquí, el aprendizaje se vuelve divertido y estimulante.

Las salas están llenas de niños de tres a seis años cantando muy contentos canciones de cuna, riendo mientras aprenden a contar en inglés, cantando mientras repiten el alfabeto y memorizan formas y colores mientras juegan con juguetes caseros.

Aquí, se han creado nuevas amistades. Las colas se forman para saltar sobre los columpios o lanzarse hacia abajo.

Es un oasis que está dedicado a una cosa: armar a los niños y niñas con las herramientas de aprendizaje necesarias para ayudarles a tener éxito en la vida.

"A medida que los cerebros de los niños se desarrollan en los primeros años de sus vidas, están muy influenciados por su entorno y las personas que los rodean. Para los niños refugiados, el ambiente en el que se encuentran puede ser un desafío.", dice James Kamira, gerente de protección infantil de World Vision en la respuesta a la crisis de refugiados del Nilo del Oeste.

Muchas de las familias que llegaron a Uganda hace más de dos años, han presenciado o experimentado violencia, han sido abocados a la pobreza y no han podido acceder a los servicios básicos que ayudan a los niños a desarrollarse.

"Uno de los mayores desafíos que vemos en nuestras clases es de menores cuyos padres no están con ellos.", dice Lona Sadia, una refugiada que trabaja en uno de los centros de educación infantil de World Vision en Bidibidi. "Prestamos más atención a estos niños y los ayudamos en su viaje para aprender y darles esperanza para el futuro".

¿Por qué World Vision invierte en educación temprana para refugiados?

Lo hacemos porque sabemos que la educación temprana funciona.

Un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) encontró que los niños y niñas que asisten regularmente a la educación temprana:

1. Lo hacen mejor en la escuela primaria

Los niños que asisten a clases de educación temprana rinden mejor en lectura, matemáticas y tienen un mejor conocimiento general, según descubrió el estudio de la OCDE.

2. Se quedan en la escuela más tiempo

Los pequeños que asisten a clases de educación temprana tienen más probabilidades de completar su educación primaria y secundaria, preparándolos para el éxito en el futuro, afirmó la OCDE.

Además, un informe de UNICEF encontró que los niños que asisten a clases de educación temprana se benefician porque tienen:

3. Mejores habilidades para resolver problemas

En los centros de educación temprana, los niños y niñas son desafiados por actividades que apuntan a desarrollar sus habilidades cognitivas. Los resultados de estas actividades permiten a los niños resolver problemas más fácilmente.

4. Habilidades sociales más fuertes

Debido a que los niños interactúan con un grupo diverso de niños y niñas, y cuando reciben refuerzo positivo e interacción con un adulto, se fortalece su capacidad para socializar.

Finalmente, un estudio de la UNESCO encontró que los niños que asisten a la educación temprana tienen:

5. Habilidades de lenguaje más fuertes

Los niños que asisten a clases de educación temprana tienden a tener un vocabulario más amplio y pueden interactuar mejor con otros menores, ya que pueden comunicarse mejor, según el informe de la UNESCO.

Los beneficios de la educación temprana duran toda la vida.

A medida que los niños alcanzan la edad adulta, la OCDE, la UNESCO y UNICEF han descubierto que los niños que participaron en la educación temprana pudieron:

- Ganar más ingresos.

- Tener mejor salud.

- Tener menos probabilidades de participar en conductas de riesgo y actividades delictivas.

De hecho, la participación continua de World Vision para proporcionar educación temprana a miles de niños refugiados en Uganda es una inversión para el futuro. "Los niños refugiados no pueden quedarse atrás. Merecen la misma oportunidad de acceder a una educación de primera infancia de calidad y nos comprometemos a cumplirlo.", concluyó James Kamira.

World Vision está operando 38 centros de desarrollo de educación temprana en comunidades de refugiados en el norte de Uganda.