Los cinco mitos de la ayuda humanitaria

Los cinco mitos de la ayuda humanitaria

Ante desastres naturales como el de Haití, muchas organizaciones de ayuda humanitaria se trasladaron al país para ayudar a los supervivientes de la catástrofe. Las imágenes de lo sucedido en Haití dieron la vuelta al mundo y no dejaron indiferente a nadie. Aunque todas las ONGs informamos con la mayor claridad posible sobre los alcances y límites de nuestro trabajo, aún hay muchos mitos alrededor de la ayuda humanitaria que son necesario desterrar. Aquí te contamos cuáles son:

Mito 1. Ante una emergencia, la ayuda es desordenada, caótica y se realiza al azar. 

 

Tras un desastre, es común leer en los medios de comunicación noticias sobre la llegada masiva de ayuda humanitaria a una ciudad y ninguna, o insuficiente, a otra, o que una comunidad recibe mucha comida y nada de agua.

Por qué no es cierto: las ONGs con experiencia en ayuda humanitaria coordinan esfuerzos entre ellas y con las autoridades locales para garantizar que la ayuda llegue a todos los supervivientes..

Mito 2. Las Agencias de ayuda humanitaria no son transparentes.

Por qué no es cierto: De acuerdo con el código de conducta de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, las agencias de ayuda humanitaria son responsables “tanto de aquellos a los que quieren ayudar como de aquellos de quienes aceptan recursos”. En World Vision cumplimos con este estándar de responsabilidad. Nos debemos a los donantes y a los niños con los que trabajamos, por ello, diseñamos mecanismos para asegurar el cumplimiento de las altas normas de calidad y responsabilidad.

En los últimos años, World Vision ha fortalecido sus políticas y prácticas para lograr una mayor transparencia. Incluyendo, entre otros, un programa de denuncia interna, mediante el cual aseguramos que todo nuestro personal trabaja de acuerdo a los estándares de responsabilidad.

Mito 3. Las buenas intenciones son suficientes para proveer ayuda durante un desastre.

Por qué no es cierto: Los días y semanas después de una catástrofe natural, muchas personas expresan su deseo de ayuydar y viajar a los lugares afectados para hechar una mano. Los periodistas se interesan en cubrir la historia, y durante unos días, esa comunidad es el foco de atención. Aunque las ONGs suelen necesitar ayuda ante este tipo de eventos, lo cierto es que sobre el terreno las personas más validas son las que tienen formación y experiencia, ya que conocen la lengua local como los procedimientos de actuación ante una emergencia.

Por lo anterior, ante un desastre de las características de Haití, es mejor realizar donaciones para que las ONGs puedan desplegar a un equipo preparado.

Mito 4. Las Agencias de Ayuda humanitaria deben gastar las donaciones tan rápido como sea posible para responder a las necesidades inmediatas.

Cuando las imágenes de destrucción y desesperación tras un desastre natural recorren el mundo, la reacción inmediata es ayudar lo más rápido al mayor número de personas posible. Los esfuerzos de recuperación y rescate, la distribución de alimentos, agua, refugio y asistencia médica a los supervivientes son los primeros puntos sobre los que se trabaja.

Por qué no es cierto: si bien es fundamental llevar ayuda de forma inmediata durante los primeros días, cuando de desastres naturales hablamos, se necesitan recursos durante años y las organizaciones de ayuda humanitaria deben estar preparadas para satisfacer las necesidades de la población durante ese tiempo. Esto supone que las ONGs han de planificar muy bien su forma de actuación ante el desastre y distribuir el dinero de los donantes para poder desarrollar un plan de desarrollo a largo plazo. Vivimos en una sociedad en la que todos queremos alcanzar nuestras metas lo más rápido posible, pero en lo referente a la ayuda humanitaria y pese a los grandes esfuerzos que realizan quiénes en el mundo de la solidaridad trabajan, a veces, no es posible.
Desde el terremoto del 12 de enero de 2010, World Vision ha establecido en Haití dos líneas de trabajo: la primera y más urgente fue detectar las necesidades básicas de los supervivientes tal como agua, comida y refugio. La segunda de ellas se plantea a largo plazo y consiste en medidas que ayuden a la reconstrucción y reforestación de Haití.

Mito 5. A mayor dinero, mayor rapidez en la respuesta.

Se tiende a simplificar la ayudar humanitaria y a asumir que a mayor cantidad de dinero recaudada la respuesta será más rápida y menos compleja.

Por qué no es cierto: el dinero, aunque vital, no es el único recurso que se necesita para ayudar ante un desastre. Por desgracia, las catástrofes naturales y las crisis humanitarias son por sí mismas situaciones de naturaleza compleja y necesitan para su resolución algo más que dinero. No importa cómo de generosos sean los donantes, pues hay algunos factores que pueden retrasar el trabajo tales como el acceso, la inestabilidad política del país, la pobreza y la falta de coordinación a tener en cuenta.

A pesar de los desafíos, los resultados son evidentes. Desde mediados de diciembre, World Vision ha construido casi 640 refugios de transición en Haití y siguen construyendo más en el área de Puerto Príncipe, La Gonave y Corail. El objetivo de World Vision para los próximos cinco años es poner a salvo a más familias, proporcionando más casas en las distintas comunidades y dotando de empleo con programas como cash for work (trabajo comunitario por dinero en efectivo) para que puedan salir adelante.