Más de siete millones de personas están en riesgo de inanición en Sudán del Sur si no se toman medidas

Más de siete millones de personas están en riesgo de inanición en Sudán del Sur si no se toman medidas

Un año después de que se declarara la hambruna en Sudán del Sur, dos tercios de la población, 7,1 millones de personas, están en riesgo de inanición, si no se brinda asistencia humanitaria antes del mes de mayo.

Millones de niños en Sudán del Sur no tienen suficiente comida. Las tasas de desnutrición infantil siguen siendo críticas, al igual que la inseguridad alimentaria que ha empeorado en determinadas áreas. A día de hoy se necesitan acciones inmediatas para garantizar que los niños sobrevivan a esta crisis. La inseguridad alimentaria se debe al conflicto en curso y al desplazamiento de 4 millones de personas. La paz es una condición imprescindible para que las futuras generaciones de niños y jóvenes tengan el futuro que merecen.

Centros de nutrición para combatir la desnutrición en Sudán del Sur

La asistencia humanitaria está salvando vidas. Durante el año pasado, World Vision brindó asistencia a más de 1,5 millones de personas. Sabemos que cuando se declaró la hambruna en febrero pasado, la respuesta conjunta interinstitucional fue capaz de ayudar a reducir la gravedad del desastre en unos pocos meses.

Los centros tienen como objetivo proporcionar ayuda a niños desnutridos, mujeres embarazadas y madres que amamantan con suplementos nutricionales y paquetes de alimentos. En ellos también se hacen controles regulares de salud y se da asesoramiento para el cuidado de los más pequeños.

La situación de desnutrición de los niños en Sudán del Sur es alarmante. El propio conflicto, la inseguridad alimentaria y la subida de los precios de los alimentos están impidiendo que muchas familias tengan los aportes nutritivos necesarios para sus hijos. Los niños deben estar protegidos, necesitamos asegurar que tengan una alimentación correcta para darles  la oportunidad de un futuro.

Los centros de nutrición también son responsables de la formación de los voluntarios de la comunidad cuya función es hacer un seguimiento casa por casa para medir a los niños, identificar posibles casos de desnutrición y referirlos para que reciban el tratamiento necesario. 

Stella es una de las madres que regularmente ha llevado a su hija de 13 meses, Rhoda, a un centro de nutrición en Juba después de que la niña fuese diagnosticada de  desnutrición severa.

La comida que recibe la niña se basa en suplementos de Plumpy Nut, una pasta de frutos secos que está llena de vitaminas y minerales agregados para niños desnutridos,  que han ayudado a Rhoda a ganar peso rápidamente. Ya está dando los primeros pasos hacia un crecimiento saludable.