COVID-19 amenaza con aumentar la desnutrición a nivel mundial

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Durante los últimos meses, la pandemia de COVID-19 ha sido una prioridad para la mayoría de personas, lo que ha generado titulares y noticias diarias mientras los gobiernos de todo el mundo luchan por contener sus impactos.

Si bien la atención mundial se centra actualmente en los impactos del COVID-19 en sí (infecciones, muertes y los impactos de los encierros), el riesgo de una mayor desnutrición es muy importante para los niños, especialmente aquellos en países de ingresos bajos y medianos, con enfermedades potencialmente prolongadas. Impactos duraderos y dañinos en la salud, el bienestar y la estabilidad global futura. 

Nutrición e inseguridad alimentaria

La nutrición es un derecho humano: debe ser accesible para todos, independientemente de su género, edad, geografía, raza o ingresos. También es fundamental para una vida larga y saludable. A una edad temprana, los alimentos y los nutrientes adecuados proporcionan la base para una buena salud a largo plazo, el desarrollo del cerebro y un sistema inmunológico fuerte. 

Cuando un niño está desnutrido, no puede obtener la combinación correcta de nutrientes y energía que se necesitan para una buena salud y bienestar. A veces, esto puede deberse a comer en exceso, lo que causa obesidad u otros problemas de salud por el sobrepeso. Pero más comúnmente, la desnutrición ocurrecuando los niños no pueden obtener suficiente comida adecuada para una dieta saludable. Si se detecta a tiempo, es posible que la desnutrición no tenga ningún impacto a largo plazo. Si no se trata, es posible que los niños no crezcan adecuadamente (retraso en el crecimiento) o que pierdan una gran cantidad de peso (emaciación). 

Para muchos niños, la desnutrición se produce debido a la inseguridad alimentaria, cuando sus comunidades no tienen una cadena de suministro de alimentos consistente y segura que les proporcione los alimentos que necesitan.
 
Antes del COVID-19, la desnutrición ya era una preocupación importante. En 2019, 1 de cada 5 niños en todo el mundo sufría de desnutrición, y casi la mitad de todas las muertes de niños menores de 5 años se atribuyeron a la desnutrición.  

África oriental ha sido testigo de repetidas tormentas de langostas del desierto que han devastado sus cultivos y aumentaron la inseguridad alimentaria, mientras que los conflictos y la inestabilidad en la región del Sahel han desplazado a cientos de miles y han dejado a millones de personas sin una nutrición adecuada ni acceso a alimentos.  

Con la aparición de la COVID-19, la inseguridad alimentaria mundial ha aumentado drásticamente debido a bloqueos, cierres de programas de apoyo nutricional e interrupciones en los mercados y las cadenas de suministro. Algunas familias no tienen suficiente comida en casa para sobrevivir a los bloqueos. No trabajar significa pérdida de salario y menos dinero para comprar alimentos nutritivos. Los mercados donde las comunidades solían comprar frutas y verduras han cerrado debido a la falta de suministro.
 


 

El impacto

A corto plazo, es probable que los niños desnutridos corran un mayor riesgo de enfermarse o morir a causa del COVID-19. La desnutrición es uno de los mayores factores de riesgo de contraer tuberculosis y también hace que un niño tenga 9 veces más probabilidades de morir de enfermedades como la neumonía que un niño bien alimentado. Dados los impactos respiratorios de la COVID-19, son posibles los mismos impactos. 

A largo plazo, no podemos permitirnos ver los mismos aumentos en la desnutrición; debemos asegurarnos de que los niños y sus familias estén alimentados, protegidos y puedan resistir los impactos de la COVID-19 en sus comunidades.

¿Qué está haciendo World Vision?

World Vision se ha enfrentado a la desnutrición a nivel mundial durante décadas. Nos asociamos con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) para brindar asistencia alimentaria a quienes la necesitan, crear programas comunitarios para la educación y el monitoreo nutricional y abordar las raíces de la inseguridad alimentaria mediante la construcción de huertos comunitarios, proporcionar a los agricultores vínculos con el mercado y desarrollar oportunidades agrícolas. para mujeres. 

COVID-19 ha desafiado estos esfuerzos, pero no vamos a retroceder. A nivel mundial, World Vision ha lanzado un plan de respuesta de 350 millones de dólares para combatir los efectos del virus. Hemos llegado a más de 36 millones de personas hasta ahora, con planes de llegar a 36 millones de personas más, la mitad de ellos niños. 

Estamos proporcionando dinero en efectivo, cupones, asistencia alimentaria y paquetes de asistencia cuando las personas están aisladas o no pueden obtener los alimentos que necesitan. Continuamos trabajando con nuestros socios globales, como el PMA, para garantizar que las personas más vulnerables tengan acceso a alimentos nutritivos protegiendo las cadenas de suministro basadas en el mercado siempre que sea posible y garantizando que quienes trabajan en la agricultura puedan permanecer en el negocio. Cuando esto no sea posible, estamos trabajando para garantizar que las cadenas de suministro de alimentos humanitarios permanezcan abiertas y no se bloqueen debido a conflictos o inestabilidad.
  
Además, nuestra red de más de 220,000 trabajadores comunitarios de salud, pastores, líderes religiosos y personal de primera línea están proporcionando información clave sobre la prevención de la COVID-19, para reforzar y proteger los servicios de salud existentes, al tiempo que se asegura que las familias y los niños todavía reciben educación y apoyo nutricional. Estamos brindando capacitaciones sobre salud a través de WhatsApp, WeChat, aplicaciones de juegos móviles y transmisiones de radio para garantizar que se llegue a todos. 

Muchos de los trabajadores comunitarios de la salud y líderes religiosos son los mismos que ayudaron a erradicar el ébola en varios países de África. Habiendo visto sus impactos, están listos y dispuestos a luchar contra la COVID-19 por la salud y el bienestar de los niños en sus comunidades, y nosotros también.

En World Vision sabemos que la mejor manera de superar los estragos de esta pandemia es unir nuestra fuerzas y ayudarnos los unos a los otros. Por eso te pedimos una vez más, cualquier ayuda que puedas brindar.